“Muggs” se acercó a la ventana con el auricular del teléfono en la mano. Hizo correr la cortina y vió a un joven algo nervioso lanzando piedrecillas hacia la ventana del alocado jovenzuelo del piso de arriba, que siempre arrastraba los pies y movía muebles. Seguro que vendía droga y la escondía por todos los rincones de la casa. Aquel joven de aspecto bastante sano debía ser un familiar de alguna alma perdida que había cedido ante las tentaciones pecaminosas del chico de ojos azules e iba a saldar cuentas con él. “Muggs” colgó. No hacia falta llamar a la policía, aunque ya eran pasadas las doce de la noche.
No. La amabilidad y la sonrisa de ese chico de ojos azules no la engañaban. Ni cuando la saludaba educadamente ni, mucho menos, cuando lo hacía desde la callejuela en la que se iba con el loco de su amigo.
Era un chico sospechoso: ¿cómo podía vivir solo en un ático? ¿Y porqué siempre parecía estar de buen humor? ¿Quién dejaría comida en un plato y agua, para los animales abandonados del barrio? ¡Suciedad, porquería, basura en la calle que atraía a las palomas y las ratas!. Aunque él siempre dejara los platos limpios y en esa extraña alfombra de plástico… A decir verdad, los gatos parecían más felices y los perros abandonados más tranquilos, aunque no habían muchos.
Y aquella noche…. Siempre recordaría la noche en la que se quedó encerrado en el tejado. Cuando ella subió para poder tender con tranquilidad su ropa, se lo encontró felizmente sentado en el borde de la cornisa.
-¿Qué demonios haces aquí solo? –le preguntó ella por lo bajo y sujetando su cesto de ropa como si fuera un escudo contra seres malévolos.
-No estoy solo –sonrió él – Ahora está usted conmigo.
-¿Qué demonios haces aquí arriba? –preguntó ella, cambiando un poco la pregunta.
-A veces la pequeña ciudad me asfixia. Y subo aquí arriba para perderme en el océano de las estrellas.
-¿Para esconder la droga?
-Ah si, eso también –respondió él seriamente -¿Quiere… un poco?
-¡Aléjate de mi¡ -gritó ella y su cesto lleno de ropa cayó al suelo. Él apareció delante de ella recogiéndoselo. Lo sostuvo mirándola y ella frunció el ceño.
-A veces creo que es una tontería que estemos los dos solos, señora Singler. Quiero que sepa que si alguna vez necesita un poco de azúcar, sal o calor humano… solo tiene que dar tres escobazos y no dos, como suele hacer a media noche, para que baje. Si necesita compañía…o ya sabe, algo de droga…
-Tu humor no es sano –dijo ella quitándole el cesto de la ropa.
-La soledad tampoco.
Ella no dijo nada, solo le miró.
-No me gustan los animales, ni la televisión. Ni los niños, ni los jovencitos con mirada extraña. No me gustan los dulces y no me gusta hablar.
-¡Caray! ¿Qué es eso? ¿Una pista para saber qué regalarle para Navidad? –rió Elijah y dejó de reír en seco al ver la cara de “Muggs”.
-No me gustas, jovencito…
-Menos mal, empezaba a preocuparme la idea de que todo esto de estar evitándome y lanzándome maldiciones se tratara de una estrategia para conquistarme.
-Y ese joven que te acompaña…. ¡Hm!
-… ¿A mi me llama demonio y a Jensen solo le hace una mueca? ¡No es justo! ¡Él es quien siempre le envía flores y ya sabemos que tampoco le gustan! ¿Verdad?
-No tenéis respeto por los mayores.
-Apuesto a que un día usted fue una joven misteriosa y hermosa. Solo que acabó olvidando lo que era dejar de ser misteriosa y se encerró demasiado en su mundo. Señora Singler, quizás crea que el mundo la ha olvidado, pero ¿sabe qué?: usted no lo ha olvidado. Y por eso esta tan enfadada con el. Y con todos los que formamos parte de él.
-¡Estoy enfadada con tu ruidosa moto, tu escandaloso amigo y tu manía de poner música tan alta!
-Mi moto estará encantada de poder servirle algún día. Mi escandaloso amigo la respeta mucho y se preocupa por su soledad. Y mi música no es mi música, es la suya. Yo no tengo equipo de música.
-¡Yo no tengo aparatos de música!
-¡Ni yo! –ambos se quedaron en silencio -…Está claro que uno de los dos miente.
-Perturbas mi tranquilidad.
-A mi me perturba ese maldito pájaro que tiene, esa urraca que se cree un perico y grazna como un Cóndor.
-¡Glafida es un canario! –dijo ella.
-Y su nombre un pecado –dijo él.
El ruido de una de las piedrecillas contra el cristal de la ventana la hizo “despertarse” de que el recuerdo que no sabia si calificar más de extraño o de molesto.
-¡Pero por el amor de dios! –exclamó Elijah. “Muggs” le oyó tan claro y fuerte como si se encontrara justo detrás de ella y se apartó de la ventana huyendo de no sabia qué. Elijah se asomó más por la parte de abajo del gran ventanal por el que se colaba ya que su piso, su estudio más bien, no tenía ventanas, solo esos grandes ventanales que se abrían por debajo para dejar pasar el aire. Apoyó su pecho contra el suelo -¡Debo admitir que esperaba que aparecieras sermoneándome por lo ocurrido con Enelya porque por alguna razón es algo así como tu súper protegida! ¡Pero, Jensen, por dios¡ ¡Son casi las doce de la noche si es que no pasan ya!
-¿Tú sabias lo de la carta de Bianca? –preguntó desde el callejón. El eco se llevó el nombre pero Elijah sabía de qué hablaba -¡Ábreme!
-¡No puedo, el portero se ha vuelto a romper y si te abro no podré volver a cerrar la puerta! ¡Y Muggs cree que nos invadirá una legión de Trolls que nos espera al girar la esquina¡ ¡Sube por la escalera de incendios!
-¡Está muy arriba, no alcanzo a la manilla para bajarla!
-¡Pues busca la manera de alcanzarla¡
-¡No puedo¡
-¡Busca!
-¡Por el amor de dios¡ -exclamó con rabia Jensen buscando en ambos lados.
-¡Y cuidado cuando subas porque es de hierro puro, estará oxidado!
-¿Vas a lanzarme bolas de papel prendidas de fuego para seguir animándome?
-…
-¡Gracias¡
-¡Es que no sé si quiero que sub…¡ -oyó el rugir de unos gatos casi al mismo tiempo que un ensordecedor ruido de tapas del cubo de la basura-...Uy…. ¿Estas bien?
-Mejor de lo que estarás cuando suba…
-¡Te he oído!
-¡Pues no lo siento¡ ¿Por qué tenéis tres tigres aquí? ¿Qué les das de comer? ¿Jabalíes?
-¡No, esperamos a que aparezca un amigo con cierta alma caritativa y bondadosa para lanzárselo!
-Si, ya… -dijo volcando el cubo para subirse en el - ¡Tiene mucha gracia!
Elijah entró en su estudio y fue a encender la luz. Llevaba puesto los pantalones del pijama con la camiseta negra a juego, con las letras “!Estoy vivo!”, que no consideraba nada oportunas.
Vió a Jensen colándose por el ventanal y se acercó frotándose las manos contra sus pantalones. No habían tenido muchas discusiones pero tampoco había visto a Jensen de mal humor jamás.
-¿Estás muy cabreado? –le preguntó Elijah deteniéndose en lo que consideraba una distancia prudencial de seguridad.
Jensen se sacudió las manos y le miró mientras se levantaba.
-No, se me pasó el enfado cuando la señora Muggs empezó a lanzarme migas de pan.
-… ¿Migas de pan?
-¡Si! ¡Por lo visto en este barrio se os va un poquito la pinza! –dijo haciendo énfasis en la palabra “poquito" – Tigres de bengala, abuelas lanzando pan…
-Escucha lo hice casi sin pensar.
-Elijah –dijo Jensen casi sin aliento. Guardó unos pocos segundos de silencio mientras le miraba – Tío ¿qué ocurre?
-No lo sé, le habrán cambiado la medicación a Muggs…
-Hablo del tema de Bianca. Sé que es una brujita caprichosa y me has hablado tan mal de ella que acepté juzgarla a tu modo sin siquiera acabar de conocerla. Pero lo acepte pensando que eras sincero conmigo. Y… ahora me encuentro con que resulta que eres tan manipulador como ella.
-¿Cómo lo has sab…? Ah, Enelya te lo contó.
-Ese es otro tema: ¿eres idiota o te lo haces?
-¿Seguimos hablando de Bianca?
-No –Jensen suspiró pasando su mano por los ojos y se dirigió hacia el sofá para sentarse en él, mientras Elijah le observaba como un cachorro que ha obrado mal y sabe que va a ser castigado.
-..¿No? –preguntó sorprendido Elijah.
-Vale, me molestó que precisamente tú te rebajaras al mismo nivel que Bianca y entonces me di cuenta de que en realidad ella no me hizo nada a mí. Me di cuenta de que en realidad la odio tanto… a través de tu odio hacia ella. Lo cual no me parece justo. Hay dos temas a tratar respecto a Bianca. Uno: ¿por qué ese odio?. Dos: ¿Por qué te inmiscuyes en mis asuntos de ese modo?
-Yo…
-Y respecto a Enelya….
-Tiene que ver con Enelya –dijo Elijah.
-¡Wow, chico! ¡Ahora si que me has dejado boquiabierto¡ ¿Qué?
Elijah se acercó a él con paso lento. Guardó silencio unos pocos segundos.
-El hecho de que odie tanto a Bianca esta relacionado con Enelya, casi tanto como el hecho de haber lanzado esa carta…a la basura.
-¿Me estás diciendo…? ¿Me dices que la carta, Enelya y Bianca…?
-Todo esta relacionado –asintió Elijah.
-Prepárame un café: esta noche va a ser más larga de lo que creía
martes, 13 de enero de 2009
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Desde luego... mi Lij es mas tiernecito de lo que se veía en un principio (bueno, mi Lij no, el del fic.... que me confundo jajajajajaj) es todo un soñador y con su corazoncito, si hasta quiere ser amable con Muggs, que me encantaría saber por qué está tan resentida con todos los seres vivos de este mundo y por qué demonios le pone Glafida a un canario xDDDDDDD
ResponderEliminarY claro, esa manera de entrar en casa de un amigo, hace que se le pase el enfado a cualquiera!!!! me encanta imaginarme a Jensen lidiando con la escalera de incendios, los gatos y las migas de pan de Muggs jajajajajaja
Por cierto, creo que nunca supimos que tenía que ver Enelya con la carta o con Bianca... o no me acuerdo y lo tengo que releer :P
Glafida XD no recordaba ese nombre es total.
ResponderEliminarXD, como Muggs. Más adelante (mucho, mucho) creo explicar cosas (mucho de aqui, no del 30)
DIOS MIO, me rei como loka, no recrdaba ese jaleo para subir pero se imagina y juas juas juas
Relee.....^^ o mejor, sigue leyendo
Ah!!! Elijah, el de la historia o el de la vida real??, creo que el de la vida real se complementa con el de la historia, me encanta esa forma de ser tan transparente, no le da miendo decir lo que piensa, en fin...yo tengo una pregunta, ¿Algùn dìa Muggs, aceptarà que el rechazo que siente hacia Elijah es màs cariño que otra cosa? digo porque a un niño que se comporta de esa manera no se le puede tener otra cosa màs que cariño
ResponderEliminarBesos
MAO WOOD (Con el permiso de Souless)
Me alegró muuuuuuuuuuuuuchote leer " creo que el de la vida real se complementa con el de la historia" jijiji
ResponderEliminarAsi sus fans mas le veis en el fic ¿no?
Me encanta, gracias
Muggs....es otro tema que tratar XD, esta genial que te hagas preguntas