El móvil había vibrado nada más sus amigos salieron del local. Enelya lo miró: era un mensaje de Jensen en el que le decía que la había dejado sola con Elijah y que aprovechara ese momento.
Enelya miró a Elijah que estaba contando el dinero para pagar la cuenta.
-Hay que ver lo rara que es la gente –comentó Elijah levantándose -¿A qué vienen tantas prisas y tanto secretismo? ¿Te acompaño a casa?
-Bueno… -ella se levantó desanimadamente pero manteniendo una sonrisa un poco forzada: ¿qué iba a decirle?
Al salir, Enelya se sintió un poco mejor. Aunque solo fuera la trayectoria hasta su casa, daría un paseo al lado de Elijah. Hacía sol, buen tiempo y él parecía un poco más despejado.
-¿Qué vas a hacer esta tarde, Enelya? –le preguntó con curiosidad. Ella sonrió mirándole porque estaba segura de que no se trataba de una insinuación ni que había ningún tipo de interés detrás de esa pregunta.
-Nada especial, quizás alquile algo para ver tirada en el sofá. No sé. ¿Por qué?
-¡Ah, no sé¡ -respondió el encogiéndose de hombros y desviando la mirada. Ella le miró preguntándole con su mirada y él sonrió-Te va a parecer descortés por mi parte…
-¿El qué?
-…pero no sé, te vi tan arreglada… ¡no quiero decir que siempre vayas hecha un…¡
-¡Te entiendo¡ -dijo ella, un poco demasiado emocionada. Carraspeó un poco y dijo– Gracias.
-¿Por qué?
-Aunque de forma indirecta y poco elegante, acabas de lanzarme un piropo.
-¿Si? –ella asintió y él sonrió -¡De nada!
-Te noté algo distraído –por no decir atontado y despistado – en el café.
-Esto te va a aburrir…-le advirtió él y ella negó con la cabeza con una sonrisa sincera- Ya sabes que quiero abrir mi propio negocio. Con la ayuda económica y moral, además de entusiasta, de Jensen.
-Mucha ayuda –rió ella.
-Sí, a veces demasiada…como por ejemplo ¿recuerdas el viaje que hicimos a Londres?
-Esa escapada de fin de semana para el proyecto de clase… -recordó ella sin saber cómo, ya que hablaban de casi a principios del año anterior, cuando ella aun no se había acercado a él. Cuando los ojos de Elijah eran un misterio, así como su voz y sus aspiraciones. Todo había cambiado mucho, aunque no tanto como ella querría, desde que empezaron ese año. Se conocían desde niños y eran dos desconocidos.
-Vale –dijo Elijah –Pues mi maleta pesaba dos quintales…
-No lo sabía.
-Pues lo pesaban. No podía cargar con esa maleta, era…¡pesadísima¡. Cuando llegué al hotel lo entendí todo. Mi maleta estaba cargada con mis cosas y…con piedras.
-¿Piedras?
-¡Piedras¡ -exclamó él -¡Jensen se había colado en mi habitación cuando estaba haciendo las maletas y me puso piedras¡
-¿Porqué? –preguntó Enelya sin poder evitar reírse.
-¡Ah, no intentes hurgar en la maquiavélica maquinaria que usa ese tío como cerebro¡ -Enelya rió a carcajadas contagiando a Elijah- Y bueno, estoy en vela muchas noches imaginando, calculando, soñando… ¿te parece estupido?
-No –dijo ella con sinceridad-Sois muy amigos ¿verdad? Tú y Jensen.
-Sí –asintió Elijah – Aunque no nos conocemos de hace mucho, no te creas. No es una de esas amistades que empiezan con un “Desde que éramos niños”, porque no.
-¿Y no has pensado jamás en devolverle la jugada?
-¿Y empezar una guerra contra el genio de las bromas?: No, gracias –sonrieron al mismo tiempo – Pero a decir verdad es alguien bastante centrado. Tiene las ideas claras.
Enelya sonrió felizmente porque estaba dando un paseo de paso bastante tranquilo junto al gran amor de su vida. Le contaba sus proyectos, sus aventuras…hablaban de cien mil cosas irrelevantes en un tono cordial y de confianza. Además, se había fijado en su look: ¿podía pedir más?.
-¿Y…?
-Perdona –le interrumpió él sin dejar de caminar -¿Puedo hacerte una pregunta yo?
-Lo siento –dijo ella avergonzada: había estado preguntando todo el tiempo, pero él sonrió amablemente y ella se sintió mejor.
-Tú eres muy amiga de Jensen ¿verdad? –le preguntó Elijah – Siempre estáis juntos, incluso en los ratos libres de tu turno, estás con él en el mostrador…
-Nos conocemos desde hace unos cuantos años, aunque en realidad nos hicimos más amigos este curso –respondió ella – Le gustaba a una amiga y me acerqué más a él por ella, pero al final ella perdió el interés.
-No me digas que era Bianca –dijo Elijah con cierto hastío.
-¿Bianca?
-Cuando hacia un par de semanas que Jensen y yo nos conocíamos y ya éramos conscientes de nuestras necesidades comunes tales como independizarnos, buscar un negocio propio y todo eso…y siendo conscientes de que primero deberíamos encontrar un trabajo… -la miró –Júrame que nunca vas a contarle esto a Jensen.
-¿Por qué?
-Porque no sé si el saber lo que ocurrió esa noche haría que se enfadara tanto conmigo que dejaría de confiar en mí. Y todo se iría al traste ¿lo entiendes?: Todo –la ultima palabra la dijo entonando una voz melodramática combinada con una mirada seria.
-¿Qué ocurrió?
-Estábamos en las gradas evitando la fiesta de baile y la insípida obra de teatro de los de un curso, no recuerdo cuál. Si eres amiga suya ya habrás notado que es algo popular entre las chicas…
-Algo –asintió casi riendo ella.
-Y esa noche no se sentía con ganas de jugar, ya sabes, hacer el idiota y eso… No quería sentirse acosado por las chicas del club de animadoras, del club del libro… He de interrumpir este relato para anotar que me siento un poco celoso….
-No tienes porqué –sonrió ella amablemente.
-Está comprobado que unos ojos azules tiran menos que unos verdes –apuntó él imitando la voz de un científico serio. Enelya rió – Bueno, admito que he tenido mis momentos, pero en fin…Pues esa noche Bianca me dio una carta para que se la diera a Jensen.
-¿Y?
-Nada. La tiré.
-¿Que hiciste qué? –preguntó Enelya abriendo sus ojos -…pero…¡eso es cruel¡ ¡Y egoísta…¡
-¡Lo sé, pero es que Bianca puede ser tan manipuladora…!
-¡Pero Elijah! –dijo ella parándose - ¡No tienes derecho¡
-Ah si, olvidaba que hablaba con la defensa de Bianca en persona…
-¡No uses ese tono¡ ¡Tú no tienes derecho a…¡
-¡Es que no lo entiendes¡ ¡Bianca podría haber convencido a Jensen con su cara de corderito¡ ¡Es una sanguijuela…¡
-¿Pues sabes que creo yo?
-Sorpréndeme –musitó él entrecerrando los ojos.
-¡Creo que estás celoso¡ -Elijah abrió los ojos -¡Y que temes que Bianca se acerque demasiado a Jensen y solo lo quieres para ti!
-¿Qué?
-¡Que Bianca estaría en tu contra y sabes que alejaría a Jensen de tu lado¡
-¿A qué demonios viene defender a Bianca de ese modo? –preguntó él molesto.
-¿Y tú qué? ¿Cómo puedes ser tan mezquino? ¡Eres consciente de lo mal que has actuado, por eso no quieres que le diga nada a Jensen¡
-¡Vale, esta conversación se termina aquí! ¡No voy a gritarme en medio de la calle por esa niña mal criada que te ha sorbido el cerebro! –se alejó de ella cruzando la calle y Enelya se sintió como un globo deshinchándose. Verle alejarse de ese modo le dio ganas de correr tras él y decirle que le importaba poco Bianca, que prefería seguir hablando con él de cualquier cosa….Como hacia unos segundos, cuando sus sonrisas se encontraban y el día parecía brillar más.
¿Le había llamado “mezquino”?... ¿Cómo iba a solucionar aquello? ¿Había defendido a Bianca? ¿Y quién era esa Bianca?: en realidad ni era amiga suya.
-Elijah … -musitó ella con un sollozo perdiéndole de vista.
Eran las 23.15 cuando Jensen abría la puerta del apartamento que compartía con el Alemán, el japonés y el Neocelandés.
Como era tarde, los chicos se encontraban en sus habitaciones, a excepción de Goku –así le llamaban todos y así le quedó el nombre- que se había vuelto a quedar dormido en el sofá.
Con la televisión encendida en un canal asiático en el que hablaban de cocina.
Klaus, el alemán, debía estar en su habitación. Se le podía oír teclear con tanta fuerza que parecía estar en obras.
Y el neocelandes, Karl, había salido con un grupo de amigos.
Jensen se dejó caer sobre su cama, cansado.
Y el movil vibró dentro de su bolsillo vaquero. Sin levantarse de la cómoda cama, buscó y descolgó sin mirar quién era.
-¿Sí? –preguntó al tiempo que miraba la hora de su despertador.
-¡Me peleé con Elijah! –dijo casi histérica Enleya-¡Discutimos por una tonteria¡
-Espera, espera… ¿dónde estás? –preguntó incorporándose.
-En casa –respondió ella.
-¿Y te has peleado con Elijah? ¿Cómo?
-¡No lo sé, estábamos hablando, dijo algo y yo le ataque¡ ¡Como una imbecil¡ ¡Y ahora no va a querer ni verme nunca más¡
-A ver, tranquilízate, a duras penas te entiendo… ¿Qué pasó? –Enelya se quedó en silencio -... ¿Hola?
-Estábamos hablando de ti.
-¿Estás con el amor de tu vida y habláis de mí?: no sé si asustarme.
-Hablaba de los proyectos que tiene para el futuro y cosas así. Después salió a relucir un terrible secreto y le grité.
-¿Un terrible secreto? ¿Qué es? –preguntó de forma burlona.
-No puedo decírtelo.
-¿No puedes decírmelo? –dejó de sonreír –Entonces es algo que tiene que ver conmigo.
-No necesariamente. Es un secreto. Y los secretos son secretos.
-Pero tú me lo cuentas todo.
-Pero son mis secretos, no los de otra persona.
-Yo sé todo de Elijah, también me cuenta sus secretos…
-No todos.
-Ya veo –dijo Jensen -¿Y has intentado llamarle?
-¡No! ¿Qué le digo ¡No puedo llamarle¡
-¿Pero tan terrible es ese “secretísimo secreto”? ¡Si yo no tengo secretos¡ ¡No tengo ni intimidad¡
-No sé qué hacer. Me siento fatal, tengo una piedra en el estomago, solo tengo ganas de llorar y no puedo llamarle…
-¿Quieres que vaya?
-¡Es muy tarde¡ ¡Y mañana tenemos trabajo¡…No. Solo… ¡Si le ves dile que…¡ Bueno, lo…lo siento.
-¿Le digo que sientes lo de tu secreto que tiene que ver conmigo? Se va a cabrear más si se lo digo yo, que se supone no sé nada.
-Y no sabes nada.
-Pero él no sabe que no sé de ese secreto. Y si tiene que ver conmigo…
-Sabrá que no lo sabes porque estarías furioso con él.
-Joder –dijo Jensen frotándose los ojos –Tiene que ver con Bianca.
-¿Qué? –preguntó ella quedándose sin aliento.
-Es lo único que le pone histérico. Y es lo único que no me contaría. …¿Sabes? Hoy vino a verme.
-¿Bianca? ¿A ti? ¿Por qué?
-Una tontería, algo que se inventó para dar lástima y permitir que se acerque a ti y de paso, a mí. Porque por lo visto esta algo así como “colgada” por mí. Ya ves….”yupi”, la drogada del curso con más ego que un dios omnipotente y más poder que el mismísimo presidente de los estados unidos.
-Le gustas. Deberías ser más considerado, más…
-No, no le gusto yo. Le gusta estar con la persona más popular del curso y este año he sido yo. Y por tu culpa por cierto, porque yo no quería presentarme a ese estupido concurso de moda.
-Ya gustabas a las chicas antes del desfile.
-¿Y sabes qué llegó a decir? ¡Se inventó la absurda historia de no se qué carta rosa con sus sentimientos¡ ¿Ella? ¡Debe creer que soy idiota¡ ¿Cómo va a hacer algo así ella? Es decir, es como si se rebajara a ser humillada, no sé… ¡ella es quien recibe las cartas no quien las envía!
-Bianca es una persona, Jensen y además es humana. Puede tener sentimientos.
-Creo que su número de teléfono se acerca al número de chicos que se ha pasado por el forro.
-Genial, ahora me pareces una persona desagradable, machista y ególatra –dijo ella.
-No la juzgo por sus apasionantes aventuras amorosas, no es eso. Pongo un ejemplo del porqué ella jamás haría algo así como escribirme una carta.
-¿Qué cambiaría eso?
-¿El qué?
-Eso –dijo Enelya –Si ella te hubiera escrito una carta.
Jensen se quedó en silencio. Enelya miró su móvil para asegurarse de que estaba encendido.
-Voy a matar a Elijah –dijo antes de colgar.
martes, 13 de enero de 2009
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Me siento tan identificada con Enelya... yo soy como ella, impulsiva y ataco de esa manera si algo me parece injusto, para inmediatamente después arrepentirme, pero si se trata del amor de mi vida, es que tampoco me atrevería ni a mirarlo a la cara, menos mal que el pobre Jensen tiene una paciencia... no sé si se está muriendo o no pero desde luego, ha conseguido que los cuatro se peleen, y además Jen está de mal humor, y eso es todo un mérito para alguien que no pierde la paciencia nunca ¿no creeis?
ResponderEliminar¡Hola¡
ResponderEliminar¡Sentirte identificada con ella es mi objetivo¡
Kerria que las chicas Wood vierais en ella un poco de cada una de vosotras ^^
Si, basandom en su paciencia de buda inperturbable de la vida real XDXDXD si,si, este parte de él quizas si esta muy basada (es algo que ME ENCANTA de él, tan pacienteeeeeeeeeeeeeee........)
Si, Bianca..........¬¬.........Te diste cuenta ¿eh?; peleados, si. Y eso queria hacer ver, jen enfadadito jejeje.....si,si.
Bueno...mira que hay que ser para abrir la boca de esa manera jajajajaja pobre Enelya, pero bueno ahora no le quedarà de otra màs que apechugar lo que dijo y tratar de aclarar el asunto, en lo que no estoy muy de acuerdo es en que "No pueden perder la cabeza por alguien como Bianca que lo ùnico que busca es hacer pelear a la gente" yo tambièn soy impulsiva y màs cuando atacan o van en contra de la gente que quiero, pero hay que pensar las cosas, no creen?
ResponderEliminarBesos
Mao WODD (Con el permiso de Souless)
Si, cierto Mao, la verdad, si.
ResponderEliminar^^