Alan tocó la puerta con los nudillos de forma débil y su hijo le miró desde la cama sonriéndole con amabilidad.
-Hola ¿te molesto?-preguntó Alan.
-Pasa –le respondió Jensen. Alan sonrió tímidamente y con pasos inseguros se acercó a la cama. El hospital estaba en silencio, más de lo que recordaba. Se sentó en el borde de la cama y suspirando sujetó la mano de su hijo.
-Lamento lo que ocurrió en la cena de Navidad –empezó a decir con vos entrecortada – Ya sé que no tiene nada que ver, pero aun así, lo siento.
-Tuvo su gracia.
-No habría soportado perderte a ti también –Jensen dejó de sonreír y se le hizo extraño sentir la mano temblorosa de su padre agarrando su mano como si se tratara de un bebe –Me asusté mucho.
-Lo sé. Pero estoy bien. Y muy bien atendido, creo que mis amigos jamás me habían prestado tanta atención, me siento como un dios.
-Oh cielos –musitó frotándose los ojos con la otra mano. Esbozó una sonrisa – El padre de Elijah vino un par de veces y el de Enelya. Creo que también se sintieron responsables aunque creo que se han alegrado mucho por sus hijos.
-Sí, se conocen desde niños, debe resultar algo perfecto.
-Yo también he tenido ocasión de conocer más a Mel. No se movió de aquí ni un solo día. Es una buena chica.
-Lo sé.
-Y hay una cosa más que quería decirte….sobre Erika. No es cierto lo que dijo, imagino que ya lo sabias…
-Algo imagine –asintió Jensen sonriéndole.
-La noche de Navidad me acerqué para decirle que se podía ir, que nada tenia que ver con ella. Al final se ha ido… no vino ni un solo día pero creo que es lo más conveniente.
-Ya imagino.
-¿Era lesbiana de verdad?
-¿Cuándo te darás cuenta de que mi vida es una aventura digna de hacer un libro?
Alan rió por lo bajo y se apartó algunas lagrimas.
Elijah llamó a la puerta y ambos le miraron.
-Hola ¿interrumpo?-preguntó entando.
-Yo me iba a buscar algo para beber -dijo Alan levantándose. Jensen tiró de su mano con suavidad para abrazarle y después le dejo ir.
-Hola –dijo Elijah parando al lado de la cama.
-Hola.
-¿Y…cómo estás?
-Bien.
-Oye siento mucho no haber estado, me comporte como un pésimo amigo, debería…
-Está bien –le interrumpió Jensen con una sonrisa – En serio ¿qué ibas a saber tú? Además ¿qué podrías haber hecho? La verdad es que me alegro de que no supierais nada porque me mataría haber interrumpido vuestro gran momento.
Elijah se quedó en silencio unos segundos y después dijo:
-He pensado un nombre para el local.
-¿Ah si?
-Reuniendo todas las palabras, los sentimientos, las experiencias vividas…he pensando en, a ver si te parece bien…
-¡Oh dilo ya!
-Te cuento mis sueños.
-Muy cursi, pega mucho para ti.
-Capullo –dijo Elijah con una risilla –Estoy enamorado, se supone que debo serlo ¿no?
-¿Capullo?
-Cursi –respondió Elijah dándole un suave golpe en el brazo.
-Agrégale un mañana, algo con un futuro.
-¿Mañana te cuento mis sueños?
-¡Joder, si que estás inspirado!
-Doy miedo –rió Elijah –Escucha… nos diste un buen susto.
-Si, es que no sabia que regalaros este año y pensé en algo que os impactara, ya sabes, para que no lo olvidarais.
-Y me encantará que estés conmigo en Los Angeles.
-Será toda una aventura.
-Pero vas a cuidarte mucho –le dijo Elijah - ¿De acuerdo?
-Sí, seré bueno.
-¡Jensen!-exclamó Enelya entrando precipitadamente para abrazarle con fuerza -¡Me alegro tanto de que estés bien, no sabes cuanto he sufrido, estaba realmente preocupada! ¡Lo siento! ¿Estás bien, te tratan bien? –se apartó un poco preguntando -¿Te puedo ayudar en algo? ¿Necesitas algo?
-¡Estoy bien, estoy bien!
-¡Ocurrió todo tan precipitadamente…! ¡Ha sido como una pesadilla¡ ¿Cuándo sales?
-He caído muy bien a los médicos y no quieren soltarme hasta dentro de unas semanas, así que me pondré al día de la programación y me convertir en un experto con los mandos de la cama.
-Eso esta bien, mucho reposo… ¿Te enfadaste?
-¿Cuándo? ¿Por qué?
-Porque no estuvimos aquí, a tu lado.
-Uh si, estaba echando fuego por los dedos mientras gritaba vuestro nombre.
-Te quiero mucho –dijo Enelya abrazándole de nuevo.
-Ya lo noto ya…
-¿Podemos pasar? –preguntó Hayden desde la puerta.
Con él estaban Gaia y Zoey.
-¿Cómo estás? –preguntó Zoey parando al lado de Enelya que se apartó un poco de la cama, yendo al lado de Elijah que la abrazó cariñosamente.
-Mejor –aseguró Jensen –Gracias.
-No sabia que estabas tan enfermo –dijo Hayden parándose al lado de Zoey.
-Es que ese fue el problema, que nadie lo supo –le sonrió Jensen -¿Habéis venido juntos?
-No –dijo Zoey – Bueno, más o menos, la verdad es que estábamos juntos….
-Entonces –interrumpió suavemente Enelya -¿Hayden a abierto su corazoncito?
-Vale, si –dijo Hayden -¡Mel lo celebrará por todo lo alto!
-Puedes contar con ello –le zaguero Elijah.
-Lo cierto es que pasar las navidades solo me parecía estupido cuando tenia a una chica pidiéndome a gritos que me dejara quererla –dijo mirando a Zoey que sonrío mirándole –La soledad no es tan buena compañera a veces.
-¡Ah, ven aquí! –dijo Enlya abriendo sus brazos para que Zoey fuera a abrazarla. Hayden fue hacia Elijah riendo para darse la mano en modo de felicitación.
Jensen miró a Gaia que permanecía quieta en la entrada.
-Hola enana –dijo él. Gaia no dijo nada –Estoy bien. Gaia –alargó su brazo hacia ella que sollozaba en silencio –De verdad que estoy bien. Acércate, vamos.
Gaia se acercó lentamente y después le abrazó llorando. El resto de amigos se quedó en silencio sonriendo observando la emotiva escena.
La pequeña Gaia lloró durante unos segundos.
-Buenas tardes –dijo Kylie entrando con una caja de bombones -¡Vaya estáis siempre juntos, parecéis una postal navideña! ¿Cómo estás?
-Pues bien, la verdad es que lo repito tantas veces que empiezo a creer que todo fue un error medico –le respondió Jensen -¿Cómo estás tú?
-Bien, James está aparcando el coche y vendrá a saludarte.
-No sé si va a caber alguien más –sonrió Jensen.
-Tienes buena cara, te dejaran ir pronto ¿verdad?
-Tengo que estar en observación, pero creo que va para largo.
-Pero vendremos a verte mucho –dijo Enelya.
-Montaremos turnos –sonrió Hayden.
-¡Definitivamente te has vuelto uno de nosotros, jamás creí llegar a oírte hablar de ese modo¡ -rió Elijah.
-¡Eh, no me atosigues¡
-Sabía que estaríais aquí, se os oye desde la planta de abajo –dijo Mel parada en la entrada.
-¡Mel¡ -exclamó Enelya acercándose a ella para abrazarla con fuerza.
El resto de grupo se acercó a abrazarla y James se detuvo en el portal abriendo sus ojos.
-Pero ¿el enfermo no era Jensen? –preguntó arqueando una ceja mientras el grupo reía al unísono.
jueves, 26 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Por fin me deja publicar... Hayden y Zoey estan juntos!! Y Jensen y Mel han estado pues... cerca, jajajaja, nos hemos perdido de algunos detalles, eh? Bueno, bueno, no seamos cotillas... Es hermoso tu fic, linda!! Quiero saber como acaba, pero a la vez no quiero que se acabe... Me encanta!! Sobre todo este capi, divertido y emotivo... Besosssss!!! Y siguela pronto, si?
ResponderEliminarMe encanto todo, ya lo extrañaba, pero sè que andas muy ocupada con tus vacaciones, como te dije antes disfrutalas al 100%, este es el 48, sòlo dos màs y termina buaa!! realmente los voy a extrañar muchisimo, pero sè que el pròximo serà genial, ah!! serìa maravilloso tener una postal como dijo Kyle, de todos ellos juntos.
ResponderEliminarBesos.
Ains... que bonito como quieren los chicos a Jensen y como se quieren entre ellos (si hasta Gaia me ha emocionado) la verdad es que quiero que tardes muuuucho en poner los dos que faltan porque me estaba haciendo parte del grupo (¿Hayden y Zoey juntitos ya?) pero ya sé que se tiene que terminar... por cierto, señor padre de Jensen, siento mucho haber pensado mal de usted :(
ResponderEliminarUna postal de todos??? Seria genial !!!
Besitos!!!
ainssssssssssssssss q penita penita q ya queda poquiiiiiiiisimo .. enfin esta genial! y James con el chiste facil oye jajajaj xD
ResponderEliminar