martes, 13 de enero de 2009

Capitulo 7

A aquella hora de la noche el parque estaba lleno de madres que llamaban a sus hijos para que fueran a casa para cenar.
Jensen miró la hora: las 21.36.
El chapoteo del agua que caía detrás suyo era relajante y sonreía viendo a los niños corriendo en dirección contraria de las madres y como ellas les perseguían cargadas con las bolsas, los paraguas y el móvil pegado en la oreja.
-Estás muy callado –le comentó Enelya sentada a sus pies, arrancando una mala hierba del suelo. Él descendió la mirada. Estaba sentado en la fuente, con los brazos apoyados sobre sus piernas.
-No te lo tomes a mal, pero ¿no debería estar aquí Elijah y no yo? –ella levantó la cabeza sonriéndole.
-¿Qué hago?
-Habla con él.
-No puedo –dijo volviendo a mirar el suelo.
-¿Quieres que hable yo con él?
-No. No creo que salga bien si hay terceras personas involucradas, fíjate cómo acabó todo lo de Mel y Bianca –suspiró por lo bajo – Bianca. Es todo un problema. Seguro que ni imagina lo que ha organizado. Y la verdad es que no sé si es mejor…-levantó la mirada de nuevo y acalló la frase -¿Qué ocurre?
-¿Por qué no me lo dijiste?
-¿Lo de Mel? –Enelya se levantó lentamente y se sentó a su lado mientras él la observaba con detenimiento esperando una respuesta – No lo sé. Creo que por lo mismo que Elijah acabó lanzando la carta a la basura… Creo que todo se lío mucho… Además, Mel me pidió que no dijera nada.
-¿Quieres saber cómo están las cosas ahora? –ella no respondió y él dijo con cierta calma – Elijah está casi convencido de que entre tú y yo hay algo más que amistad. Y le entiendo, porque para alguien que no tiene hermanas o para alguien que jamás ha tenido una amiga intima es difícil entender que es imposible que ocurra algo entre ambos. Ahora mismo se siente afligido y mal. Y todo lo que estaba evitando que ocurriera se ha derrumbado a sus pies y no ha podido evitarlo.
-Lo sé –dijo con tristeza Enelya.
-Nos hemos distanciado, ha habido discusiones, se han desvelado secretos… Ni Bianca imaginaba que todo saldría tan perfectamente mal. Por otra parte, me siento impotente y como un gato encerrado ¿sabes, Enelya? –ella le miró escuchándole con atención. Aunque eran amigos él no solía ser el que hablara. Porque en realidad siempre decía lo que sentía en el momento en el que lo sentía. Y punto. Pero ahora era diferente –Si ahora intento acercarme a Mel sé que va a pensar que lo hago porque me siento en deuda o me siento culpable por lo ocurrido. Y en realidad, aunque me siento mal y responsable, no querría que ella creyera que si me acerco a ella es por eso.
-¿Quieres acercarte a ella? –le preguntó Enelya apoyando sus manos a cada lado de su piernas, notando el frío mármol en las palmas de sus manos.
-Este verano quería alejarme de todo lo que representa la facultad. Los estudios, las chicas de clase, de clases que ni conozco, las fiestas, los amigos que en realidad solo te buscan para pasar el rato, la presión… Y aunque vaya a sonar cruel, no pensé en Bianca. En ningún momento. Es horrible que diga esto, pero no le di importancia a esa chica. A veces no cruzábamos en clase, recuerdo haber intercambiado algunas palabras… pero jamás creí que fuera tan… -resopló suavemente – No entendía porqué Elijah la odiaba tanto, me decanté por juzgarla a través de mi amigo, odiarla por compañerismo. Sin saber porqué, sin entender…
-Eres uno de los chicos más populares de la Facultad –sonrió ella – Sacas buenas notas, eres amable con los profesores, los más macarras te respetan…y las chicas suspiran por que el chico de ojos verdes les diga un simple hola.
-Allí todo se magnifica.
-¿Qué quieres decir?
-Haces una cosita de nada y al día siguiente eres un pequeño santo que sin saber cómo llega a ser ascendido a dios al terminar el mes.
-Coqueteas mucho con las chicas –le dijo ella arqueando una ceja y sin dejar de sonreír.
-Es solo un juego –respondió él encogiéndose de hombros – Ya sabes, algo de animo para subir el autoestima. Te lo repito, allí se magnifica todo, demasiado. He oído rumores de mi mismo que me han dejado admirado ¡y hasta yo he querido ser el tipo del que hablan¡. Me gusta estar con la gente. Me gusta tener un buen aspecto. Me gusta hacer bien. Me gusta ayudar si puedo hacerlo. Pero, en fin, no es nada del otro mundo. ¡Ni tan siquiera estoy en el club de deporte!
-Ese toque de vago te hace aun más atractivo para las chicas.
-No quise ser popular nunca. No les di mi verdadero número de móvil a la mitad de los chicos que ansiaban perseguirme y adularme, ni a la mitad de las chicas que solo admiraban un falso dios que ellos mismos habían creado. Lo más increíble de todo esto es que me divertía ese juego, Enelya: no le di importancia a nada, a nadie. Yo iba a mi bola, con Elijah y nuestros planes… A veces íbamos a fiestas solo para reírnos de los anfitriones que se emborrachaban y acababan desmayados en el salón de la casa de sus padres mientras los demás destrozaban la casa. ¿Sabes que ni Elijah ni yo pertenecemos a ninguna Fraternidad?. ¡Son tonterías, son cosas que no consideraba importantes!... Pero jamás creí que eso pudiera crearle problemas a alguien.
-Jensen no te martirices, no hagas eso porque no es culpa tuya. Quizás yo debí decirte algo…
-No te hubiera escuchado, Enelya. Estoy seguro de que no me dijiste nada porque ya sabias que no iba a tomármelo en serio.
-¡Pero es que no debes culparte por eso¡
-¿Crees que Mel se merece que le ocurra algo así? ¿Y por mí?
-Por Bianca.
-La maldita carta rosa… -hundió su rostro entre sus manos, mientras apoyaba los codos en sus rodillas- Siento como todos actuabais, todos hacíais cosas mientras yo estaba como un idiota pasándomelo bien sin pensar en nada. Tú animando a Mel, Elijah “protegiéndome” de Bianca…
-Oye… no me asustes …¿estás bien?. No te vayas a venir abajo ahora ¿eh?
Jensen la miró.
-Y ahora hay un tipo peligroso que esta acosando a Mel por mi culpa. Y no puedo acercarme a Bianca porque sería peor, sabe dios qué haría. Ni puedo acercarme a Mel porque acabaría enfadada por querer protegerla… Y Elijah…y tú –dijo apoyando su mano en el brazo de Enelya – Lo siento.
-Oye que no se ha muerto nadie –le sonrió ella.
-No lo digo por eso –dijo apartando la mano – Lo siento, Enelya, pero no voy a callar más.
-¿Qué quieres decir?
-Que si no le dices a Elijah que te gusta dentro de esta semana, se lo diré yo.
Es hora de que se vayan solucionando las cosas.

4 comentarios:

  1. Antes de que leas este capi, Sou, por aqui estoy porque ando respondiendote todo y ¡¡me encanta¡¡
    Jajaja, lees muy deprisa jajaja, avanzas bien pequeña ^^.

    Muchas gracias.

    Yo releo para acordarme de cosas y tomar anotaciones jejeje (y corregir que a veces uuuuuuuug)

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  2. Ah!!!!! le ganè por fin en algo a Sou...jajajaja era mi turno, siempre pierdo esas batallas de "QUIEN TIENE LA MEJOR FOTO", pero me divierten mucho.
    Bueno ahì voy, ah!! estos chicos, como lo mencione una vez en el foro: "YA DECIDANSE" por Dios, entre màs se tarden peor se pone la cosa, pobre Jen el como si nada y tooooodos sabìan que pasaba, en fin esperemos que las cosas tomen su rumbo y todo salga bien.
    Besos.

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  3. Te invito (campeoan de Sou XDXD) a que sigas leyendo....................para averiguar mas XD

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  4. Me quedé en el seis... ¬¬ así que me ganó Mao jajajaja (pero ya he contestado los últimos cuatro, yo este fic no lo leo, lo devoro jijijijiji)

    Por fin Jensen nos abre un poquito su corazón y nos muestra esas espinitas que tiene clavadas, es lindo ver como por fin ese lado más vulnerable sale a la luz, y por una vez no es Enelya quien habla y habla... Jensen se siente culpable porque le gusta Mel y ahora si se acerca a ella, Mel pensará que es por pena... pobre!!!!

    Y sí... Enelya y Elijah deberían espabilarse ya un poquito jajajajajaj

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