La terraza de la cafetería tenia mesas de piedra, recordando a los jardines de principios de siglo, con unos bancos de mármol. Las mesas eran pequeñas y redondas. La hierba crecía alrededor del local, un césped un poco más largo de lo normal, pero daba un toque romántico que a los estudiantes parecía gustar.
Mel apoyó sus manos sobre sus rodillas dejando a sus pies la mochila medio vacía. No levantó la mirada del suelo hasta que el silencio se hizo demasiado obvio, así que dirigió una tímida e insegura mirada hacia Jensen que la observaba sin pestañear.
-Soy pobre como una rata –dijo ella con cierto tono dramático – No sé cómo voy a conseguir pagar los libros y no sé cómo pagar el alquiler de este mes. De hecho no sé cómo voy a llevar a final de mes. Soy pobre, una mísera rata pobre…
-Es lo que estabas mirando en el pasillo, por lo que no entraste a clase –Mel asintió- Pide una beca.
-No me la concederán.
-Pide una beca –repitió él y ella le miro arqueando una ceja.
-No me la concederán.
-Pídela –le dijo él.
Ella suspiró por lo bajo; demasiado sexy.
Pero no era momento de pensar en eso.
-¿En tu nombre?
-No, tonta –sonrió él –Pero te la concederán después de que hable con ellos. Y después pide una habitación en la residencia, para instalarte a principios de mes. Puedes pedirla individual o con compañera, elige tú misma. Ellos avalarán tus gastos, no te preocupes.
Mel no dijo nada, pero se le cristalizaron los ojos y bajó la cabeza.
-Gracias –musitó embriagada de felicidad. Se sentía apoyada, salvada. No estaba muy acostumbrada a ese sentimiento, pero era demasiado bueno y sus emociones se transformaron en lágrimas invisibles.
-Pero tienes que enseñarme dónde vives.
-¿Ahora? –preguntó mirándole.
-Quiero conocer tu vida. Lo que eres, lo que tienes, lo que sientes.
-¡Un apartamento de una habitación con humedades en el techo y una nevera vacía¡
-Aun así –dijo él apoyando suavemente su mano sobre la de ella, apoyada sobre su rodilla. Mel la miró y sonrió-No debes juzgarte de ese modo. Por lo que tienes o anhelas tener –Mel le miró – Eres una persona magnifica y no debes esconderte. Ni de mí ni del mundo.
-No me escondo de ti… -Jensen apartó su mano de ella.
-Lo haces. Pero no entiendo porqué Marck tiene el derecho de entrar en esa parte de tu vida, la más intima, y yo no.
-¿Marck?
-Marck-dijo con cierto hastío él.
-Marck me ayudó cuando no tuve a nadie, solo es eso. Es como un hermano.
-Le gustas.
-Sí. Pero él a mi no. Además, es más una broma que otra cosa, no le tomo en serio, sabes como es.
-¿Hay algo más que deba saber? –preguntó Jensen mirándola a los ojos –No quiero más secretos, ni misterios…Somos más que amigos y debería notarse ¿no crees? Deberíamos tener la suficiente confianza el uno con el otro para…
-¿Qué pasa con Erika? –le interrumpió nerviosa Mel -¿Y cuando tus padres sepan que soy pobre como una rata?
-Erika no es un problema. Ni mi padre, ni Claire.
-¿Sabes Jensen?, me encanta estar aquí, hablando contigo. Aun no asimilo mi suerte…
-¿Tu suerte?
-¿Tú te ves?; eres muy modesto, amable con todo el mundo, paciente, inteligente, rico y popular, querido por todo el mundo… Si no es suerte dime ¿qué tengo?
-Vas a hacer que me ponga de mal humor –dijo él desviando su mirada. Ella arqueó una ceja.
-No te entiendo. ¿Qué dije?
Jensen la miró.
-No necesito que me admires. Ni que me idolatres. No quiero que veneres mi forma de ser como si fuera un extraño dios del olimpo o qué se yo. Porque soy persona, soy débil y tengo defectos.
-Eres un dios.
-No bromees, hablo en serio –le dijo él con suavidad –Solo quiero que me ames. Nada más.
-¿Acaso crees que no te quiero?
-A veces parece como si adoraras a un dios, en lugar de a tu novio.
-Bueno, quizás porque mi novio es un dios.
-No soy capaz de mantener una conversación seria con mi padre. Ni soy capaz de conseguir que me tomen en serio, nunca. No permiten que luche por lo que quiero, me lo dan y me siento tan estupido… Lo único que tenía era el negocio del padre de Elijah y ya no lo tengo. Todos quieren decidir por mí: ir a mil fraternidades, apuntarme a algún club de deporte, buscarme una esposa…lo…odio –dijo con tristeza más que con furia.
-¿Te sientes así conmigo?
-Así ¿cómo?
-No sé…frustrado –dijo buscando una palabra.
-No –respondió él sonriendo – Ni mucho menos.
-No sabia que sentías eso –dijo Mel pensativa-Así que eres persona ¿lo dijiste así, no?
-Me gusta tu sentimiento de superación. Cuando no te rindes y avanzas aunque sea arrastrándote. Desapruebo que te maltrates tanto pero entiendo tu insistencia en mantener tu independencia y no pedir ayuda a nadie, pero quiero que entiendas que ya no tiene porque ser así. Somos dos.
-Cuando te pones tan serio me resultas intimidante.
-Cuando te ruborizas cuando crees que no te veo, me pareces irresistible
Mel se sonrojó y desvió su mirada.
Un sonido hueco les hizo desviar su atención.
Era Zoey que dejaba caer su maleta al suelo, juntos con la de Mel.
-¡Primer día y llego media hora tarde! –se sentó al lado de Jensen que la miró sonriendo-¡Mierda¡ ¿A vosotros también os pasó?
-No- dijo Mel, sin recordar haber hablado con ella nunca. Pero estar en el círculo de amigos de Jensen parecía conllevar ser del grupo de todo el mundo. Mel se quedó pensativa un segundo: así que eso era lo que se sentía cuando todo el mundo te aceptaba.
Pero Zoey no era clasicista, más bien era amble con todo el mundo. Nerviosa y despistada pero soberanamente cariñosa. Tenía le pelo largo y castaño, una piel morena y una voz suave. Mel pensó que quizás no se había acercado a ella porque Mel no dejó que se acercara.
Era igual, ya no importaba: era el pasado. Su corazón latía demasiado fuerte como para pensar. Miró a Jensen de reojo, aun ruborizada.
-¿Conocéis a alguien que necesite un compañero de habitación? –dijo Zoey -¡estoy desesperada!
-¿Por qué esperas siempre al ultimo minuto? –le regañó Jensen con suavidad.
-¡Es el maldito minuto que no me espera a mí! –sollozó Zoey -¡Dios mío, pellízcame!
-No quiere que le llamen dios –dijo Mel y Jensen la miró haciendo una mueca.
-Vale. No entendí el chiste –dijo Zoey –Pero por si interesa, lo dije porque por allí llega el coche que lleva dentro al chico más guapo del mundo.
-¿Hayden? –preguntó Jensen mientras Mel se giraba hacia los aparcamientos-Creía que habíais salido juntos una temporada….
-Y fue ardiente y mágico, no sé si me entendéis….
-¿Ardiente? –preguntó Mel y Zoey la miró.
-No seas infantil, pequeña mía: ardiente en todo el esplendor de la palabra –Mel se sonrojó – Pero lo dejamos.
-Estoy seguro de que tu historia con Hayden es efusivamente interesante –dijo Jensen levantándose –Pero tenemos que ir a la siguiente clase.
-¡Odio que seas tan condenadamente responsable! –se quejó Zoey levantándose también-Por favor, si existe un dios hará que coincidamos en clase….
-Enelya y Elijah nos esperaran, es mejor ir a clase –dijo Mel levantándose.
-¿Están saliendo? –preguntó Zoey con curiosidad -¿En serio?: me lo pierdo todo ….
-Vamos charlatana –le dijo Jensen empujándola un poco.
Mel les miró riendo por lo bajo.
jueves, 22 de enero de 2009
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Me encanta esta parejita... me gusta cómo se llevan, como se sinceran y lo bien que se entienden (por cierto a Mel se le olvidó en la enumeración de cualidades de Jen "guapo"), me gusta ver la otra carita de los dos: la más sensible de Jen y la más dulce de Mel.
ResponderEliminarPodría hasta decir que es una relación menos idílica que la de Lij y Enelya, pero eso la hace mucho más cercana.
Así que tenemos chica nueva... que pronto nos has quitado a Hayden ¬¬ jajajajajaj yo estaba esperando que alguien viniera a trastocar el maravilloso mundo de Elijah, que nunca ha sentido que le quitan a la chica, pero parece que Hayden tiene otros planes...
¡No importa que no salga Elijah!¿Sale Jen? ¿Sale Mel? pues entonces todo perfecto
Hey!
ResponderEliminarMe encantaaaaaaaaaa
jejeje
sigue sigue
jejejeje estoy d acuerdo con Sou en q son una parejita maravillosa, a mi siempre m ha gustado la forma d ser d Mel y d Jen y está claro q se llevan muy bn (bno x ahora)........... y q no salga Elijah no importa cielo, las Wood no pedimos a Lij en todos los capis :), aunq es fantastico, tmbn hay otras cositas d las q hablar :)
ResponderEliminarEs super tener un espacio para todos, digo no es obligaciòn tener a Elijah de fijo o si...
ResponderEliminarserà??...bueno a quien le dan pan que llore jajajajajajajaja.
Besos.