martes, 13 de enero de 2009

Capitulo 3

Eran las diez de la noche pasadas por unos minutos en los que Mel llevaba haciendo sport-zapping desde la gran butaca de su pequeña sala de estar. En realidad no era suya, si no de unos tíos que vivían en el extranjero y le dejaban vivir en la casa mientras ellos estaban fuera y así la mantenía.
Tampoco eran unos tíos: no había sangre familiar por medio. Pero eran amigos de sus padres desde mucho antes de nacer ella.
El movil sonó y vibró sobre la mesa que tenía detrás. Se giró perezosamente y suspiró envidiando a la rama de los Skywolker por poder hacer mover los objetos hacia ellos y no tener que ser al contrario.
Se acercó descalza, imaginando la zapatilla riéndose de ella desde debajo de la butaca y descolgó.
-¿Sí?
-Tenías razón: estuve saliendo con Bianca durante medio curso.
-Son estas cosas las que me ponen loca de ti, Jensen –dijo ella sentándose en la butaca mientras se frotaba los ojos con la otra mano – Hace tan solo unas horas me sacaste de “Ñam-ñam”, donde por cierto no terminé mi batido y me costó un tanto por ciento bastante importante de mi pobre sueldo, tuvimos una discusión de lo más surrealista, me tocaste las narices, me dejas tirada …llego a casa con un humor de perros por ninguna razón y ahora me llamas diciéndome esto.
Las imágenes pasaron por la cabeza de Mel de forma tan rápida como involuntaria.
Aun no entendía cómo, Jen había dicho algo e insistió mucho –absurdamente mucho – en que le acompañara. Una vez fuera, la miró a los ojos y le preguntó:
-¿No lo sabes?
Mel apoyó su mano en la muñeca de Jen, que estaba apoyada en el manillar de “Totó”.
-¿A Elijah le gusta Enelya? -la cara de Jen fue una revelación tan clara que no tuvo que decir nada
-¿No te parece grimosamente sospechoso que Bianca quiera verse con Enelya ahora?
-Hay una remota posibilidad de que esa chica necesite ayuda –respondió Mel mirando la hora.
-Ha sido como una pesadilla en la que... –Mel levantó su mano y él interrumpió su frase. Más por su cara que por el gesto.
-Perdona, Jensen, pero ¿precisamente tú eres el que menos la defiende?
-¿Yo? ¿Qué quieres decir?
-¡Todo el mundo sabe que estuvisteis liados durante la mitad del curso pasado!
-¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Qué?-preguntó tan rápidamente que las palabras solo formaron una y a duras penas se entendió nada. Pero sus ojos abiertos de par en par y su repentina palidez hicieron que Mel se cruzara de brazos pensativa: ¿era tan buen actor? ¿Por qué encubrir la relación?. Quizás porque quería seguir siendo del grupo, aunque todos ya sabían la verdad.
-Yo no te juzgué, la verdad es que poco me importa lo que hagas con tus hormonas y tiempo libre –dijo Mel encogiéndose de hombros – Sobre gustos no hay nada escrito. Pero salir con una chica menospreciable y con tan baja autoestima no te hace merecedor de grandes méritos.
-¡Yo no he salido con Bianca Mayers¡ ¿Cómo…? ¿De dónde has sacado eso?
-Hablándolo con Elijah hemos llegado a la conclusión de que utiliza a la piadosa y buena de Enelya para acercarse a ti.
-¿Elijah esta en esto?
-¿Y ahora me explicas porqué demonios me has sacado del restaurante?
-Yo no he salido con Bianca en la vida, en mi vida –aseguró Jensen -¿De dónde has sacado eso?
-¡Oh, si, debo de estar loca¡ ¿Me acompañas a casa o me voy andando?
-¡No puedes hablarme en ese tono y pretender que te lleve a tu casa! ¿Al menos puedes explicarme…?
-¡Pues muy bien! –dio media vuelta y dejando entrever claramente su descontento, cruzó la calle.

Casi tres horas y media después, Jensen la llamaba y le decía que ella tenía razón.
Y quedaron para hablar en el parque que había frente a la casa de Mel.

Tomando la decisión de no estar a la defensiva, Mel pensó en dejar que Jen se explicara. Nunca se preguntó qué le llevó a dar el paso y convertirse en un traidor. Se dejó llevar por su rabia y a petición de Elijah, no dijo nada: guardó su rabia y descontento todo ese tiempo.
Para Elijah, el grupo era realmente importante.
Y todos le apreciaban tanto que serian capaces de casi absolutamente todo por él.
Así que con una actitud más receptiva, Mel se sentó en el banco de madera, apoyando los pies donde debían sentarse y sentándose en el respaldo.
Jensen se sentó en el banco.

Las luces de la fuente que tenían a pocos metros se encendieron y el agua empezó a jugar con los diferentes colores. Unos ancianos jugaban al ajedrez más abajo, unos niños reían con fuerza desde los columpios y una pareja discutía cerca de los naranjos que nadie supo jamás qué hacían en medio del parque.
Una suave brisa dulcificó un poco el ambiente caldeado por un día de sol.
-Tú me conoces… -empezó a decir él. Mel descendió la mirada hasta encontrarle. La verdad era que no le conocía mucho.
-No tanto –sonrió ella – Si lo piensas, no estamos juntos en todas las clases…y en el trabajo, nuestros turnos no han coincidido demasiado. Las pocas veces que hemos quedado solos a sido porque esperábamos a Elijah y a Enelya y no ha sido mucho tiempo.
-Es algo que debes arreglar tú –dijo mirándola – Siempre he tenido la sensación de que me evitas: ahora ya sé que me odias ¡pero debes creer que no hay motivos! –sin dejar que ella dijera nada, siguió hablando – Esta tarde vino Bianca mi casa.
-Espero que te des cuenta de tus contradicciones….
-Oye, no creo que deba justificarme ante nadie y no eres una de las personas más cercanas a mi, no tendría porqué estar aquí explicándote todo esto así que espero que lo tengas en cuenta y me dejes explicarme.
-Un acto altruista.
-No. Solo quiero que sepas qué ocurrió y dejes de evitarme. Me haces sentir incomodo y odio sentirme incomodo cuando estoy con mis amigos.
-No te odio.
-Gracias.
-Es solo que no lo entiendo. No te entiendo.
-Como empecé a explicarte –siguió diciendo Jensen – Bianca se presentó en mi casa. La encontré sentada en el rellano y se levantó cuando me vió aparcando a Totó.

-Hola –dijo Bianca. Su mirada oscura era aun más intensa y llevaba el pelo recogido lo cual es poco frecuente en ella ya que suele presumir de su cabellera larga y sedosa. Me extrañó bastante que se dirigiera a mí ya que habíamos tenido poco roce y el poco que tuvimos no fue para alardear de una amistad mutua. La miré sin decir nada, dejando el casco sobre el sillín y ella comprendió que no tenía nada que decirle, solo que me sorprendía encontrarla y no era una sorpresa grata-Quería disculparme contigo.
-¿Conmigo?
-Sí. Necesitaba hablar contigo para explicarte…
-Ya sé qué tratas de hacer y puedes ahorrarte el esfuerzo.
-No sé de qué me hablas –dijo Bianca con una voz débil e inocente.
-¡No te hagas la victima conmigo Bianca! ¡Yo estaba delante el día en el que hiciste la zancadilla a esa pobre chica que se examinaba para animadora! ¡Y cuando lanzaste el globo de agua sobre aquel novato cuatro-ojos!. La verdad, no sé cómo tienes tanta energía. ¡Sé que te acercas a mí para poder acercarte a Enelya! ¡No sé qué pretendes pero te advierto que…¡
-¡No tiene nada que ver con ella¡ -dijo ella apretando sus puños.
-¡No tengo porqué escucharte y mucho menos…¡
-¡Me muero¡-casi gritó ella. Después de un silencio frío, ella desvió un poco su mirada –Ya sabes de mi enfermedad…
Aunque sonara egoísta me preguntaba qué tenía que ver todo aquello conmigo. No éramos amigos, jamás lo habíamos sido, nunca me gustó su manera de tratar a la gente y nuestra relación era más bien ninguna. Durante el año en el que coincidimos en clase me dedicaba a evitarla, ignorar sus pataletas de niña mal criada.
-¿Qué…?
-Yo… -me miró -…Lancé el rumor de que estábamos saliendo juntos.
-¿Qué? – en ese momento sentí un escalofrío porque no hacía ni media hora que había mantenido una conversación sobre aquel mismo asunto -¿Por qué?
-¿Recuerdas la noche del estreno de la obra de teatro de los de primaria?
-No.
-Te llegó una carta.
-¿A mi?
-Era mía.
-¿Cuándo?
-Y te confesaba todos mis sentimientos…
-¿Qué tú qué?
-Una carta rosa. Estabas en el campus mientras los demás estaban dentro del gimnasio, bailando y bebiendo…
-¿La noche del estreno de la obra de teatro? –ella asintió -...¿Hemos ido a la misma Facultad? –ella asintió - ¿Sería, por casualidad, la noche en la que quedé con Elijah en las gradas para echar juntos una solicitud para la tienda en la que trabajamos ahora?
-¿No viste la obra?
-¿Había una obra?
-¿En qué mundo vives, Jensen?
-¡Eih! ¡Pasé un año bastante difícil, no me atosigues!.. ¿Me enviaste una carta rosa?
-Como me rechazaste pensé que una manera de vengarme bastante buena sería decir que estábamos juntos y después lanzar el rumor de que me habías dejado….y de que te veías con más chicas…
-¡Perdona! –dijo Jensen llevándose la mano al pecho -¡Pero eso es demasiado infantil!
-¿Cuántas citas conseguiste este año?
-…Oh dios mío ¿entonces no era una maldición? ¡Fuiste tú! ¿Sabes que casi tuve que ir al psicólogo? ¡Empezaba a creer que las chicas veían en mí un tercer ojo que yo no lograba distinguir!
-Fui yo.
-…Y...me da miedo preguntar, estoy profundamente conmocionado y son demasiadas cosas…pero... ¿Por qué me lo cuentas?
-Ya te he dicho que estoy bastante enferma. Necesitaba decírtelo… ¿no recibiste mi carta?
-¿Arruinaste mi vida social por una carta que nunca me llegó?
-Si quedar con unas guarras crees que es hacer vida social….
-¿Guarras?
-De todos modos solo venía a decirte que lo siento.
-Te absuelvo. Quedas libre de tus pecados. Ahora ya no tienes porqué acercarte más a mi.
-¿No has escuchado nada de lo que te he dicho? –preguntó ella mientras él pasaba por su lado.
-Si. Una obra de teatro, una carta rosa, guarras.
-Pero…
-¿Qué quieres que te diga, Bianca? ¿Qué lo siento? ¡No lo siento¡ ¡No creo que hubiera dicho que si a tu propuesta! ¡Eres manipuladora, celosa y tramposa!
-No esperaba que fueras tan cruel.
-No deberías respaldarte en una excusa para acercarte a la gente. ¿Lo entiendes?, si necesitas dar pena para que se acerquen a ti es que algo no va bien. Y perdona que sea tan frío pero no te creo. No creo que vayas a morirte. Le dijiste a un chico que tenías cáncer y se gastó hasta el último céntimo en tus caprichos. ¡Además, estoy a favor de los animales y ya sé qué les haces a tus mascotas¡
-¿Y quién es ahora el infantil? –preguntó ella- ¡Tus argumentos son pueriles y pobres¡
-¡Te he perdonado¡ ¿vale?. Ahora desaparece de mi vista. ¡Y no te acerques a Enelya!
-¿Necesito tu permiso para acercarme a ella?
-No sé qué pretendes, pero no le hagas daño. Es una chica muy dulce, amable y tierna. Nunca ha hecho daño a nadie y…
-¿Te gusta Enelya? –preguntó Mel interrumpiendo la historia de Jen.
-… ¿Perdona?
-No sé, solo te faltaba lanzar fuego con la mirada y cargar contra ella a capa y espada…
-Hay cierto vinculo especial – respondió Jensen pensando que dicho vinculo se llamaba “Elijah” – que nos ha permitido acercarnos y conocernos un poco más. Me cuenta sus cosas y yo escucho.
Mel se apoyó sobre sus rodillas mirándole entrecerrando sus ojos.
-¿Y quién te escucha a ti?
-¿Podemos hablar de lo que realmente nos atañe?. Mel, creo que Bianca no debería acercarse a Enelya.
-¿Y si es verdad que se muere? –ambos se quedaron en silencio.

3 comentarios:

  1. Bueno a ver... ahora que lo releo, creo que entendí mal algo, o quizás no, ya me lo dirás Sra. Ackles: cuando Jen saca a Mel del Ñam Ñam y ella dice ¿a Elijah le gusta Enelya? ¿no es lo contrario lo que quiere preguntar? es decir, si Mel de lo que se está enterando es que Enelya está muerta de amor por Lij, digo por lo de la reveladora carita de Jensen, que dice que sí sin mover la boca.
    Y esa manera de explicarle lo de Bianca y de justificarse todo el tiempo, es porque ya había algo en ese corazoncito que quería salir...

    Nunca conseguí saber que tal la enfermedad de la arpía de Bianca, ni que quiso con Enelya... pero sea como sea, ese tipo de personas mientras más lejos mejor... y Mel mientras más cerca mejor

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  2. Claro, claro, Mel lo pregunta, si, porque no sabe, no esta segura, no sabe si o no....Y pregunta al confidente amigo ^^.

    ¡Ouuuuh espera que ando en shock, ocurre cada vez que me llamais Sra. Ackles XDXDXDXDXD¡

    Si, ya está (no, un poco más IIIIIIIIIH XD)

    Espera a saber más de Bianca y entenderás y por desgracia he conocido a gente como ella y tienes razon, cerca son ¬¬ ..............

    Mel es bueeeeeeeeeeena ¿eh?
    XD si,si, keremos a Mel.

    Muchas gracias por tu comentarioooooooo

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  3. Bueno, que podemos decir de Bianca, recuerden que cuando a mi no me late algo, por lo regular tengo razòn, asi que hay que tener cuidado con la tal Bianca...y por otro lado bueno Enelya es un pan y Mel no se diga, ya las quiero como si las conociera. Xd, a esta hora ya no sè ni lo que digo.
    Besos
    MAO WOOD (Con el permiso de Souless)

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