miércoles, 14 de enero de 2009

Capitulo 26

Después de un día lleno de emociones y sintiéndose embriagados por una cultura tan diferente a la suya, tanto Jensen como mel regresaron a la casa sonrientes y felices pero agotados.
-He de confesarte una cosa –dijo ella quitándose los zapatos en la entrada. Él se río por lo bajo de ella por su aspecto pero ella hizo una mueca y siguió diciendo –Ha sido uno de los mejores días que he pasado contigo.
-Da grima oír eso –le recriminó él -¿Hemos tenido que llegar hasta Japón para que te sientas al 100% bien conmigo?
-Ni mucho menos –respondió ella con una sonrisa amable parando a su lado –Me refiero a que no hubo tensión, ni….
-¿Se puede saber qué demonios significa esto? –preguntó Elijah parándose delante de ellos con un móvil en la mano.
-¿Llevas un pijama atado con un cinturón? –Elijah le propinó un golpe en el brazo.
-¡Imbecil! –exclamó sonrojado -¡Es un kimono! ¡Y te estoy preguntando por esta llamada!
Mel se puso de puntillas para ver si conseguía ver el número que marcaba la pantalla pero Jensen agarró el móvil algo molesto antes de que ella pudiera ver algo.
-No sé de quién es este número –dijo devolviéndole el móvil.
-¡Pues deberías! ¡El padre de mi novia ha llamado y ha preguntado por ti!
-Que fuerte –musitó Mel. Cuando ambos le miraron ella se cubrió la boca con ambas manos.
-¿Por qué ha llamado preguntando por mi?
-¡Eso quiero saber! ¡Por lo visto creía que eras tú quien iba de viaje con Enelya! ¡Y no le importó! ¿Por qué?
-¿Y me lo preguntas a mi?
-¿Qué relación tenéis vosotros dos? –Elijah avanzó un paso firme hacia Jensen -¡Quiero que ahora mismo me mires a los ojos y me digas que ni hoy ni jamás fuisteis algo más o que ella te gustaba o algo así!
-¿Vas a llorar?
-¡Ay, por dios! –exclamó frustrado Elijah -¿Puedes intentar verlo desde mi punto de vista?
-Vale –dijo Jensen –Pero intenta hacer tú lo mismo.
-¿A qué te refieres?
-Joder Elijah –musitó en un suspiro apagado Jensen - ¿Crees que es agradable que me persigas con esas preguntas y esos celos?
-No te persigo. Y no son celos. ¡Y no has respondido!
Jensen acercó su cara a la de Elijah.
Frunció el ceño.
-Si. Enelya y yo compartimos una secreta aventura llena de amor, lujuria y pasión.
-Quiero que me digas porqué su padre te adora y a mi ni puede verme.
-¡Ah, porque mi padre es rico! –dijo irguiéndose con naturalidad –Ya sabes cómo son los padres con sus hijas. Protectores y celosos.
-¿Es por dinero?
-Digo yo. Porque no hay nada más. No lo hubo…y creo que puedo asegurar que no lo habrá.
-Por tu parte.
-Por supuesto –Jensen arqueó una ceja -¿A qué te refieres?
-A que sigo estando a mil años luz de conseguir una relación estable y normal con ella –dijo casi con un sollozo -¡Que miseria! –se sentó en el escalón que había en el rellano, cerca de donde se dejaban los zapatos y Jensen miró a Mel apenado-Me da la sensación de que mi mundo y el suyo chocan continuamente.
-¿Y qué si eso ocurre? –le preguntó jensen.
-Se supone tienes que animar… -le dijo mel.
-¡No, en serio! –se sentó al lado de su amigo -¿Y qué si tu mundo va del revés con el suyo? –Elijah le miró – Estáis enamorados. Estáis en Japón, estáis juntos. ¡Todo eso en menos de un año! ¿Cuánto hace que salís?. Intenta no atosigarte tanto.
-Es que quiero estar a su altura.
-Para empezar deberías estar con ella y no aquí, con nosotros.
Elijah miró a Mel y esta esbozó una sonrisa.
-Lo estoy haciendo mal ¿verdad? –preguntó Elijah. Mel sonrió.
-No. Creo que demuestras mucho interés por ella. Y que te asusta alejarte demasiado. Es… bonito.
-¡Pero! –interrumpió Jensen. Elijah le miró -¡Como vuelvas a atosigarme, te encierro en el maletero del coche y no sales de allí hasta que regresemos a casa!
-¡Oh cielos! –exclamó Elijah -¿Interrumpí algo?
-¿Interrumpir? –preguntó Jensen mientras Mel se sonrojaba.
-¡Lo siento! –Elijah se levantó -¡Y gracias! ¡Creo que tengo que ponerme las pilas y despabilar si quiero cumplir con mi propósito de ser el mejor y más especial novio de Enelya! ¡Ah y el único!
Sus pasos huecos se alejaron dejando aquel rincón de la casa en silencio.
-Lo que has dicho ha sido muy bonito –le dijo Mel. Él se levantó –Me voy a preparar para la cena. Quizás ella quiera hablar conmigo.
-Si ¡Mel! –ella se detuvo y se giró hacia él.
-¿Sí?
-¿Querrás venir esta noche conmigo?
-¿Esta noche? ¿A dónde?
-Ya lo verás.
-¡De acuerdo! –asintió ella sonriendo.

Mel entró en su habitación esperando encontrar a Enelya pero solo se encontró con una maleta abierta con algo de ropa esparcido por encima de lo que había sido su cama y la de Enelya.
Empezaba a llover. Una lluvia suave, intentando simular la nieve.
El cielo gris, las ventanas empapadas, el ambiente frío y la agradable sensación de estar calentita dentro de la casa.
¡Estaba en Japón! Con sus mejores amigos y con el chico que más le gustaba y le gustaría en toda su vida.
Sacó la cámara digital de su bolsillo y sonrió sentándose en el suelo con las piernas cruzadas, dándole la espalda al ventanal que daba al jardín.
Le había hecho muchas fotos. Tenía una colección envidiable.
Las cosas iban bien.
Enelya entró en la habitación y la miró sorprendida.
-¿Qué haces en el suelo?
-Estaba apunto de deleitarme viendo fotos de Jensen.
-Pero ¿no habéis estado todo el día juntos? Quiero decir… ¿no le has visto ya suficiente? –preguntó quitándose la chaqueta.
-Bueno, imagina que es Elijah –Enelya sonrió y se acercó a ella.
-¿Habéis avanzado algo?
-Hemos pasado una día de amigos estupendo –le explicó mientras su amiga se sentaba a su lado – Hemos reído, hecho fotos, comido algo que nos sentó como el culo…- Enelya la miró - ¡Perdón! Pero nos sentó así de mal, te lo juro.
-Está bien –dijo riendo. Sujetó la cámara de Mel en sus manos y empezó a mirar las fotos mientras ella seguía hablando con entusiasmo.
-Nos hicimos fotos juntos y exploramos los rincones del palacio “chuminanfú” o como se llame. Hablamos un poquísimo de Bianca pero no profundizamos nada.
-¿Nada? –le preguntó mirándola.
-he quedado esta noche con él.
-¿Esta noche? ¿Para ir a cenar?
-No lo sé. ¿Ibais a salir Elijah y tú? Lo digo por si necesitáis el coche….
-¡No, no creo¡ -respondió Enelya con un suspiro. Miró la cámara en silencio – Es encantador, me gusta que esté tan pendiente de mi pero se pone tan nervioso….
-Lo noté.
-Soy una persona horrible porque me gusta que se ponga celoso.
-Bueno, a mi no me pareces horrible, pero no se lo comentaría mucho a Jensen.
-¿Por?
-Le dio una pasada, no llegaron a cuatro gritos porque ya sabes que es un templo de paciencia pero… le dijo que le dejara en paz –Enelya sonrió – Estáis muy unidos ¿verdad?
-No tanto –sonrió Enelya – Es que tiene una forma de ser que atrae, no sé. Me refiero a que hablas y hablas y ríes y le acabas contando cosas…Pero….el tema es que no sé si hice bien en ocultarle a Elijah lo de mi padre. Se enfadó y creo que con razón.
-Tu padre es demasiado protector y sabes que te habría montado un pollo si se entera de que venia tu novio y si además se enteraba de que no era el magnifiquisimo hijo e la herencia de los Ackles, aun peor. Estarías triste por dejarle mal, él estaría enfadado, al volver todo seria un caos… Actuaste como creías que era correcto. Y Elijah actúa como un novio enamoradísimo y tonto en lugar de una persona responsable y seria. Y madura.
-Y lo es.
-Sí, es cierto –asintió Mel –Es un chico muy maduro, siempre lo ha sido. Pero su corazón le domina. ¡Ah de todos modos creo que va a cambiar!
-¿Por qué?
-Bueno, habló un poco con jensen y parece que esta más calmado.
-Mejor.
-Sí.
-¿Jensen es un experto en estas cosas? –le preguntó Enelya.
-Bueno, sabemos que tiene cierto historial pero también que hay mucha leyenda urbana….No sé, no quiero preguntarle cosas así, me pondría más nerviosa de lo que estoy ya.
-¿Y has pensado ya en cómo sería o será, salir con él?
-¿A qué te refieres? –le preguntó Mel mirándola.
-A esos primeros roces que después se convierten en acaricias…a el primer beso, al quinto….a quedar a solas….
-¡Uh, pero danos tiempo! –Enelya rió – Esta noche no sé si va a ser “la noche de la declaración” porque ahora mismo las cosas están bien. Muy bien. Y quizás tema que pueda….
-¿De verdad, en serio, no se te ha ocurrido que esta noche quizás se te declare?
-…me va a dar un ataque al corazón –Enelya se echó a reír -¿Sabes por lo que he pasado para conseguir este momento? ¿Cuánto aguante?
-Y aguantas –le dijo Enelya devolviéndole la cámara –Bianca sigue en sus trece. ¿Por qué?
-¿Estará enamorada de Jen? ¿O de Elijah?
-O no soportará la felicidad que nos rodea…. ¿qué hay del tipo que te siguió al trabajo?
-Se llama Dorian.
-¿Le conoces? –preguntó Enelya sorprendida.
-Sí, un poco, por eso tampoco tenía tanto miedo. Iba a clase conmigo hace años, antes de entrar en la Universidad. Era un poco raro, muy callado. Imagino que me seguía para dar sus informes a Bianca.
-Dime, Mel ¿no te preocupa que quisiera hacerte daño?
-¿Daño?....No. No lo había pensado –Enelya le dio un suave pero certero golpecito en la frente.
-¡Ingenua!
-¡Aich!
-Tienes que ir con más cuidado, tonta –le regañó Enelya – No me fío de ese tipo. ¿Y qué hay de Marc?
-Me pidió para salir cuando éramos más jovenzuelos y yo no me sentía preparada… Más tarde mis padres y los suyos se hicieron inseparables y pasábamos mucho tiempo juntos. Y bueno, no me volvió a decir nada más nunca. Bueno, hasta ahora…. –frunció el ceño –Con...sus gritos, sus carantoñas, muecas, quejas…. –Enelya rió por lo bajo. Y Mel suspiró –A Jensen no le hace tanta gracia. Un día nos lo encontramos en el hospital y…
-¿Hospital?
-….¿No lo sabes?
-Repito ¿hospital?
-¡No es nada grave! –aseguró Mel –No puedo hablar de ello, se supone que solo lo sé yo. ¡Es mi primer y único secreto con jensen!
-¿Por qué va al hospital?
-Eh, yo cuidado de él, si ocurre algo, te lo haré saber ¿confías en mi?
-No lo sé: hace un momento eras una ingenua santa que no tenía miedo de que un desconocido la atacara.
-Dorian no es un desconocido.
-¡Que sepas su nombre no quiere decir que sea alguien de fiar! –le dijo Enelya levantándose –Prométeme que si ocurre algo….
-Creo que debería decíroslo él –dijo Mel pensativa –Pero de todos modos, no es nada grave –sonrió –Creo.
-¿Crees?
-¡Es broma!
-Voy a cambiarme de ropa, Mika a preparado una cena típica y antes quiero ir a los baños termales o al jacuzzi.
-¡Si vas a los baños vengo yo!
-De acuerdo –sonrió Enelya-Así de paso me ayudas a recordar por dónde están.
-Por detrás de la casa, un poco más abajo del jardín. Construyeron la casa prácticamente sobre las fuentes termales. Eso de bañarse a flor de piel, bajo las estrellas, rodeada de la naturaleza, es encantador.
-A mi me pone un poco nerviosa.
-No vamos a ir corriendo desnudas hasta allí –le dijo mel.
-Ya lo sé, loca –le respondió Enelya con una mueca.
-Allí dejaremos la ropa en una de las rocas y nos sumergiremos en el agua de los pensamientos sanos, relajación… ¡Vamos, vamos!

1 comentario:

  1. Ah...justo en este momento me caerìa de perlas un baño en aguas termales.
    Jajajajajajaja. Gracias por el capi, esta padrìsimo al igual que todos.
    Besos

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