Un mes no es mucho tiempo.
¿O si?
Las vacaciones de verano estaban a punto de llegar a su final. Y sentía que, de algún modo, no solo llegaría el final de estas, si no de otras muchas cosas.
Era inevitable, pero tampoco era algo por lo que estar triste.
El verano empezó con cuatro personas independientes que no tenían ningún tipo de relación intima. Podría decirse que estrecha, que había vínculos fuertes, pero nada más allá que la amistad.
Empezó con un negocio ajeno y casi tedioso.
Después llegó la confianza que nace del roce. El ver cada día a esas personas, conocerlas, sentirte más unida, más cerca….
Y de las confesiones nacieron muchas otras cosas que nos unieron más.
A unos.
A otros quizás de otro modo no tan intimo.
Por ejemplo, para Elijah y Enelya significó el amor. Puro, sano, autentico… Empezarían una nueva vida juntos: nuevas costumbres, nuevos sentimientos….algunas veces más tímidos otras más apasionados… Pero todo lleno de cariño. Confianza. Y mucha ternura.
¡Ahora empezarían las clases cogidos de la mano¡ Harían los trabajos juntos, se tendrían el uno al otro.
Para mí fue algo diferente.
No puedo decir que tener un alto grado de confianza con Jensen me uniera más a él, como les ocurrió a mis dos buenos amigos Lij y Enelya. Pero cuando ocurren cosas de este tipo, que espero no sea solo a mi, que no se repitan muchas veces, en cierto modo, te sientes algo más unida a esa persona. Jamás tuve tanta confianza con él, eso para empezar.
Pero me sorprendió no sentirme derrotada, demasiado triste o avergonzada ante su rechazo.
Quizas porque era algo entre nosotros. Parece ser que cuando te ocurre algo (bueno o malo) y lo compartes, ese sentimiento (esa sensación) invade absolutamente todo tu ser, tu mundo, tu vida.
A veces eso ayuda, porque esparcirlo hace que no pese tanto.
Pero en este caso, me sentía mejor.
No estaba preparada para afrontarlo con mis amigos, escucharles…no.
Además, tenía una espina clavada en mi corazón, algo que me provocaba cierta rabia, pero no odio, hacia Jensen.
Lejos de ser una persona engreída o que pecaba de sufrir el síndrome de “excedencia de confianza en uno mismo”, lejos de estar infectado por el “yoismo”, hizo algo que en su momento no me pareció importante.
Cuando me rechazó, me sentí tan mal que me culpé por todo y cargue con mi pena y mi humillación.
Pero después, en casa, rodeada por la seguridad de mis paredes mudas y mis pensamientos más tranquilos, cuando recuperé el ritmo cardiaco humano y no de canario (¡a cien por hora!) me di cuenta de que actuó con prepotencia.
¿Cómo demonios osaba rechazarme antes de que yo le confesara algo?
Yo no le había dicho nada.
Quizás no estaba preparada, no estaba segura, no quería (ni necesitaba) ese tipo de complicaciones…No lo se.
Sería absurdo engañarme a mi misma diciendo que no me gustaba porque, aun ahora….aunque me odie….debo decir que sigo encontrándole extremadamente guapo. Y su maldita forma de ser no ayuda a que se me caiga el velo.
¡Sin embargo, me refugio en ese error suyo, de soberbia, al estar tan seguro de que yo estaba tan enamorada!
No estoy enfadada con él.
De hecho, los cuatro seguimos formando parte del mismo grupo y estamos cómodos y bien.
Hay más confianza. Aunque podría escribir horas y horas sobre el tipo de confianza de cada uno con el otro, de cada momento………
Lo importante es que somos amigos y que el viaje a Japón se acerca.
Ah y hay más gente en el grupo.
Al final Enma resultó ser alguien activa y muy encantadora.
No quise odiarla, no tiene culpa de nada y siempre se muestra amable y receptiva.
Se muere de ganas por encajar y sentirse integrada.
No sé qué relación tiene con jensen y no he querido averiguarlo.
Enma, por extraño que parezca, no entró en el grupo por él. Si no porque escuchó una conversación en la que hablábamos del viaje (no teníamos ni idea de a dónde ir, qué hacer…), cuando apareció con una amable sonrisa y de forma educadamente tímida nos preguntó si queríamos ir a Japón.
Recuerdo que nos encontrábamos en el Parque y que Elijah se puso a hablar con ella mientras los demás le mirábamos atónitos: ¿por qué se lo estaba contando tan entusiasmado a una, prácticamente, desconocida?
Aunque hubiera sido más lógico que fuera Jensen quien le hablara, tampoco le habría contado nuestros planes, el trabajo que nos costó ahorrar.
Durante una fracción de segundo me pregunté si los rumores eran ciertos, si ella había salido con Jensen, si habían sido pareja…de ser así ¿porqué lo dejaron? ¿Quién dejó a quién?
Realmente hacían muy buena pareja.
Enma es una persona flaquita, de piel pálida, sonrisa permanente. Sus ojos verdes eran de un tono claro y suave, como el rosado de sus mejillas. Tenían una delicada forma de almendra, como de gota de lluvia…Se había teñido el pelo de rubio, le caían unos tirabuzones sobre los hombros.
Era guapa.
Una muñequita hermosa, amable, delicada…
Y poco a poco, incluida yo misma, nos acercábamos a ella un día si, otro también, para preguntarle sobre hoteles, precios, costumbres…y reíamos con sus experiencias cuando viajó allí, hacia años.
Y una noche reunidos en el estudio de Elijah –después de ver una aburridas película en la que me quede dormida y desperté cinco segundos antes de salir las letras de los créditos, pelearme con Elijah por el lado del sofá…que total, acabaron conquistando él y su otra mitad llamada Enelya y terminé sentada a los pies del sofá sobre una cómoda alfombra, apoyando mi cabeza en la parte del reposabrazos del sofá…creo que me dormí tiesa, como un buho…y si me preguntarán hasta diría que con los ojos abiertos, después de una cena rápida y metiéndole en el palto de Jensen todo lo que no queríamos y que por supuesto él tampoco pero éramos cuatro y no podía controlarnos a todos a la vez- esa noche, hablamos de Enma.
Y fue entre todos, no puedo culpar a nadie, que decidimos no solo dejarla entrar a formar parte de nuestro mundo, si no que , además, viniera a Japón con nosotros.
Enma me cae bien.
Y puesto a relatar confesiones y escribir sobre sentimientos, quizás deba mencionar a Macr.
Regresó del viaje.
Muy cambiado.
Mucho. Es un chico moreno, aunque aun tiene la piel pálida ahora le hace ser más apuesto, por así decirlo, debido a sus ojos oscuros. Deja que el pelo azabache le caiga sobre ellos porque es un poco tímido. No es de extrañar veneno en cuanto su figura pasada, aunque suene cruel, he decidido ser sincera.
No forma parte del grupo, de hecho me lo encontré solo unas tres veces y hablamos un poco. Resulta agradable estar a su lado.
Y no quiero hablar de é con nadie porque no me convence la idea de estar escuchando especulaciones sobre si me gusta o no.
Mi objetivo principal ahora es Japón.
miércoles, 14 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario