miércoles, 14 de enero de 2009

Capitulo 11

La Primera vez que le vi éramos tan jóvenes y teníamos tan poco en común, que era simplemente un desconocido más.

Después pasaron los años, esas horas eternas dentro de clase en las que a duras penas nos cruzábamos las miradas Elijah y yo, una pequeña y tímida Enelya.
En una de las clases de gimnasia en la que no pude participar me encontré en el banquillo a Jensen. Nunca había hablado con él de temas que no tuvieran que ver con las clases pero era un compañero de clase. Así que me senté a su lado y fue así como descubrí un buen amigo.
Por alguna razón no solía quedar con otros niños fuera de clase y nos veíamos para pasear y hablar de mil cosas sin importancia.
Así, una tarde en la que las hojas inundaban las calles del paseo, le confesé que estaba locamente enamorada de Elijah, su amigo. Aunque no me sorprendió que le sorprendiera, si que me sorprendió su apoyo y su decisión de ayudarme. Y le vi tan emocionado que le hice jurar que jamás diría nada.
Pasó un año entero en el que escuchó todos mis pensamientos, mis dudas, mis celos ante las otras chiquillas que se acercaban a él aunque solo fuera por motivos de clase… Y odiaba un poco más a las que conseguían tener una cita con él. Pero no me preocupaba porque yo sabía que no saldría bien porque estaba convencida de que yo seria su chica ideal, perfecta,
Nadie le escucharía mejor que yo, nadie apreciaría de igual forma sus anhelos, su forma de ser, de ver las cosas, nadie entendería mejor como aceptar una caricia y una mirada profunda de color del mar.
Pero no estuve segura de decírselo jamás. Me veía demasiado poca cosa, mi inseguridad me atacaba desde lo más profundo y sentirme rechazada por él era un concepto que sabia que no soportaría.
Y unas semanas antes de empezar las vacaciones de verano me encontré hablando con él.
Elijah y Jensen se habían hecho muy amigos.
Era interesante verles juntos. Todo el mundo sabía que ambos eran los más atractivos de toda la Facultad.
Una alocada Mel se unió a mí para un trabajo de clase y conseguí sacarle que estaba loca por Jensen. Me sorprendió muchísimo que alguien con la forma de ser de Mel, enérgica y decidida, sin importarle demasiado lo que pensaran los demás de ella – no se atreviera a acercarse a él. Pero en el amor las cosas van así: poco o nada tienen que ver con los demás sentimientos.
Acabó confesándome que me tenía cierta envidia por estar siempre cerca de Jensen y que en un principio creyó que éramos una pareja perfecta.
Pero la verdad es que somos como hermanos.
A veces ocurren cosas así. Entre chicas, por lo que tengo entendido, pero esta vez resultó que “mi mejor amiga” era un chico.
No supe que Mel era amiga de Elijah hasta casi terminar las clases. Creo que se me han escapado muchos detalles este año.
Mel lo pasó muy mal con un ataque directo de Bianca y a pesar de que ya éramos amigas cuando lo sufrió, lo sufrió en silencio. Así me d cuenta de que Mel es alguien realmente peculiar. Exterioriza sus sentimientos de forma espontánea y no se arrepiente de lo que dice. Pero se guarda muchas cosas. Tiene derecho a hacerlo, la verdad. No la culpo.
Pero yo hubiera buscado refugio en mis amigos enseguida.
Pero claro, si lo pienso detenidamente todo el asunto de Bianca era por Jensen y a ella le gustaba muchísimo y debió imaginar cien mis excusas para no decir nada a nadie.
Pero de algún modo Elijah lo supo y la ayudó muchísimo. Porque Elijah es así de intenso en todo cuanto hace. Da todo por aquellos en los que confía, a los que quiere.
Me enteré de todo mucho después, a finales de verano, una tarde en la que quedé a solas con Mel para hablar de nada y de todo.
La situación estaba un poco torcida.
El negocio en el que trabajamos cada verano pasó por una muy mala racha. Los chicos se estrujaron el cerebro pensando qué hacer y fue Mel quien organizó la mayor parte del evento que recaudó bastante dinero. Elijah hizo un trato con Warren, el dueño de la tienda. Ahora Elijah y Jensen también tienen acciones de la tienda y son propietarios de esta.
No entiendo en qué les puede ayudar eso para su futuro negocio pero esto se verá más adelante.
Mel está convencida en lo que se refiere hablar con jensen. El otro día le dije a Jensen que iba al baño y en realidad me fui a revelarle todo cuanto me acababa de contar él a Mel: una tal Enma podía interponerse entre ella y jensen.
Resultó que Mel conocía a esa Enma. Una gran persona, animada, un tanto alocada, no muy perseverante y guapa. Muy guapa. Mel insistió mucho en ello.
Mel tiene la idea metida en la cabeza de que ella no es ni la mitad de guapa de lo que debería ser la pareja de Jensen.
A mi él me parece un chico muy atractivo pero tampoco le veo tan dios y sinceramente, Mel no es una cucaracha con pelo. Sí que ha tenido sus salidas y movidas con chicas lindas, pero Jen no es un chico clasicista ni que se deje guiar mucho por el físico… aunque si todas las chicas piensan como Mel, es muy posible que él no haya tenido que pensar jamás en ello, es decir, en el físico de nadie.
A veces me da vergüenza admitir que aunque somos muy amigos siempre siento que hay algo que me oculta. Me mantiene apartada…pero tiene su derecho ¿no?. Al fin y al cabo soy una chica y además tampoco hace tanto que nos conocemos.
Soy amiga de Elijah desde que éramos crios, es cierto. Pero exagero, no. Debo admitir que nos conocemos desde niños pero que en realidad empecé a ser amiga suya hace un año. Jensen suele bromear conmigo y tomarme el pelo con eso porque encuentra un poco absurdo que nos conozcamos de hace tanto tiempo y que en realidad nos hayamos hecho más íntimos este ultimo año.
Así pues, resulta que yo, Enelya, soy amiga desde la infancia de Elijah pero me enamoré de él los últimos años de clase en la Facultad y acabé haciéndome amiga suya cercana este último año. Y soy amiga intima de Jensen con el que también coincidí este último año. Y Mel…. Es la que menos conozco.
Además, Mel suele ir independiente de nosotros, no sé porqué.
A lo que iba: le hablé de Enma y ella me hablo de Enma, ¡por dios¡: según Mel, esa Enma era…., ya lo dije, un pedazo de cielo en forma humana.
Aun así, no se desanimó.
Está muy enamorada de Jensen y le alegra ver que él reacciona con desagrado ante Marc, del cual no me habló mucho.
A continuación pasaré a relatar el ultimo acontecimiento sucedido hace exactamente dos días y que va a marcar un antes y un después y lo que ha hecho que me decida a escribir esta carta que quizás acabe transformándose en diario.


Era hora de cerrar.
Una vez más, el viejo generador de los almacenes hacía un ruido raro y no me extrañó nada que Jensen me pidiera que fuera a echarle una ojeada. Esos motores no tienen mucha complicación, hay que darle una patada con la fuerza justa en el centro del respiradero. Pero él parece inútil para hacer tal cosa así que suelo ir yo.
He dicho “los almacenes”, pero en realidad es uno. Se trata de un pequeñísimo garaje en el que a duras penas cabe un camión de transporte. Huele a moho y a varios alimentos. Los motores del congelador silban fuerte y estruendosamente y la luz es débil.
No he visto una rata nunca, ni bichos… pero hay una leyenda urbana sobre la pequeña civilización que se está creando allí.
Así que, cual mecánico licenciada en la sección de “patadeadora”, me dirigí hasta el almacén barra garaje barra trastero.
Cuando buscaba el interruptor para dar un poco de luz a la parte más siniestra de la tienda, me pareció distinguir una silueta justo en el momento en el que se encendía la luz así que fue como sufrir un escalofrío de susto y un ¡susto¡ que me hizo gritar mucho, como una maldita gallina que acaba de poner su huevo: ¡¡cococoooooooooooc¡¡ …o algo así.
¡Era Elijah que con mi grito casi se le había salido el corazón¡ Pude ver su cerebro a través de sus grandes ojos abiertos (y asustados)
-Ah, ¡vaya!, no sabia que estabas aquí –dije. Si, lo dije. No dijo nada, creo que intentaba recuperar el aliento. Iba a dirigirme hacia el transformador cuando él me agarró de la muñeca. No suele ser alguien impulsivo así que me giré adivinando lo que quería: una disculpa. Suspiré un poco fastidiada porque atacaba directamente a mi orgullo y musité –Lo siento.
-Me gustas –dijo. Abrí los ojos y él me soltó como si se hubiera llevado un calambrazo –Lo… lo siento. “¿No? ¿Qué? ¿Por qué?... ¿qué?”, pensé, sin respirar-Hace tiempo que quería decirtelo pro estabas tan unida jensen que llegué a creer…y bueno… - “¡Oh, maldito transformador! ¡Casi no puedo oír lo que me dice! ¿Por qué demonios eligió este rincón del planeta para decirme las palabras con las que eh soñado noche tras noche? - ¿Qué?
-¿Qué? –respondí.
-Hablé con él, me aclaró que no había nada entre vosotros.
-No. Bueno, somos amigos, pero no. Yo… bueno, la verdad es que… -apretaba mis dedos y los estrujaba unos contra otros como si pudieran hacerse nudos marineros con ellos. Divagaba, no sabía qué estaba diciendo, a duras penas me sostenía en pie. No tenía que ser así, en ese lugar, de aquel modo y sin embargo estaba tan feliz que no conseguía articular una maldita palabra ni pronunciar una frase entera coherente. Y de pronto lo vi claro. Las palabras sobraban.
Se reclinó sobre mí y me acurruqué como un pajarito aunque en realidad deseaba que no se lo pensara. Y no pensó. Y si lo hizo, no lo demostró.
Me besó.
Cuando sus labios rozaron los míos me sentí nerviosa y calmada. Intentaba no pensar y de repente pensaba en todo.
Solo conseguí calmarme cuando su mano acarició mi mejilla. Le devolví el beso, sin pensar en si lo estaba haciendo bien. Sin hacer caso al ruido casi insoportable del generador. Sin escuchar los latidos tan fuertes de mi corazón que pedía un descanso.
No. Nada de descansos: ahora hay que palpitar con fuerza, porque ya hemos dormido demasiado tiempo.
Apoyó su frente sobre la mía, sin apartar su mano de mi cara y agarrando mi mano con la otra.
-¿Querrías salir conmigo? –preguntó casi en un susurro. Mi respuesta fue otro beso.
No podía creerlo.
Después sonreí y después reí. Él también rió y me apoyé contra su pecho sintiendo como me abrazaba.
Era mío.
Por fin entendía un poco más a lo que se refería la gente al decir que ya es difícil enamorarte de alguien hasta las trancas, que aun lo es más que este te corresponda.
¿Cómo explicarlo? ¿Cómo darle palabras?
No puedo.
Solo puedo decir que soy feliz.

Han pasado dos días, hoy es nuestra primera cita de verdad porque el primer día fue un festejo en la tienda. Austeros amigos lo celebraban más que nosotros mismos y la verdad, estábamos tan nerviosos que nos fue bien….
El segundo día fue emocionante: nos buscábamos con la mirada, nos rozábamos al pasar por al lado del otro…y utilizamos a Jensen como mensajero enviándonos notitas muy tontas que por cierto tengo guardadas en una caja de color rosa.
Hoy es nuestro día libre.

Hoy es nuestro primer día, nuestra primera cita…. Como pareja.

Soy dichosa.

2 comentarios:

  1. AH!!! SOY FELIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIZ, vaya ya se habìan tardado no? jajajajajaja, mañana seguirè leyendo, porque precisamente ahora estoy viendo Hooligans y no quiero perderme detalle.
    Besos MAO WOOD (Con el permiso de Souless)

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  2. Ahora que se que es Hooligans me siento hasta inteligente XD; venga si, te doy permiso, ve, ve XDXDXD

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