Enelya saludo con una sonrisa a la señora que estaba preparando la cena, con un uniforme muy similar al que había visto usar en alguna película para doncellas, con ese vestido negro y el delantal blanco. La mujer estaba regordeta y llevaba el pelo castaño recogido con un moño.
La miró con sorpresa y la ignoró mientras salía a buscar algo de otra sala.
No sabía porqué se había dirigido a ese rincón de la casa, quizás las demás habitaciones le parecían demasiado grandes o impresionantes.
Sacó el móvil de su bolsillo y marcó el número de su casa.
-¿Estás con tu novio? ¡Enelya esta con su novioooOOOOoooooo! ¡Ya verás la que te va a caer¡ ¡Papá dijo que no quería que salieras porque sabia que iba a llover! ¿Vas a traerme pastelitos?
-¡Gaia déjame hablar!
-¡Papá, Enelya me esta gritandooooooo ¡
-¡Podrías dejar de comportarte como una cría y madurar!
-Trannnnnnnnnquila, papá no está, aun no llegó del trabajo. ¿Qué haces? ¿Dónde estás? Elijah llamó así que no estás con él.
-¿Llamó a casa?
-No, era mentira, así que no estas con él: ¿dónde estás?
-En lugar de dieciséis parece que tuvieras dos años, eres la hermana pequeña más tonta que se conoce en Haley. Dile a mamá que hoy no voy a dormir a casa.
-¿Qué? ¡No! ¿Por qué? ¡A mi no me deja quedarme fuera de casa entre semana!
-Primero porque soy mayor, segundo porque aviso para que no se preocupen, no tendría porqué darles explicaciones a mi edad…. Si la vida adulta no fuera tan cara podría vivir en una casa independientemente.
-Vale, vieja, no te sulfures.
-He dicho mayor, no vieja ¬¬.
-¿Dónde estás?
-Diles que estoy en casa de Jensen.
-¡Yo también quiero iiiiiiiiiiiiiiir!
-Si, para que le metas un dedo en el ojo mientras duerme….
-¿Qué?
-¡Que no, que no puedes! Solo me quedo aquí porque esta lloviendo mucho y porque creo que no debe quedarse solo esta noche.
-¿Qué ha hecho?
-No ha hecho anda, deja de ser tan molestamente curiosa. Tengo que colgar, quiero hablar con mi novio.
-¿Jensen es tu novio?
-No se te ocurra decirle eso a papá –la amenazó Enelya.
-¿Por qué no? ¡Se pone feliz cuando se lo digo!
-¡Porque sabes que no es…! –Enelya dejó de gritar al ver a dos sirvientas mirándola y se sonrojó.
-¿Hola? ¿Oye? ¿Eoh? ¡Eh!
-Gaia diles a papa y a mamá que mañana al salir de la Universidad pasaré por casa ¿vale?
-No.
-¡Gaia!
-Todo en esta vida tiene un…valorrrrr –Gaia se encontraba boca abajo, tumbada sobre el sofá, con las piernas en el respaldo y el pelo largo y castaño rozando el suelo. Mientras sujetaba el auricular con una mano, cambiaba de canal con la otra jugando con el mando a distancia.
-Es igual, porque mañana se lo diré yo, o llamaré más tarde.
-Esconderé el teléfono.
-Entonces te regañaran y te castigaran.
-Les diré que no recordaba dónde estaba.
-¡Diselo! –gritó Enelya.
-¡Dile a Jensito que se ponga!
-No lo haría ni que me amenazaras de muerte ¬¬: tengo que colgar.
-¡No, espera!
-Qué.
Gaia se quedó en silencio.
-¿Puedo venir al funeral ese del local de los discos? –dijo finalmente.
-Si viene Hayden no veo porque tú no ¡pero compórtate!
-¿Quién es Hayden? ¿Es amigo de Sito?
-No le llames Sito.
-¿Por qué no?: Jensito: Sito. ¿Quién es Hayden?
-El futuro novio de Zoey.
-¡Yo también quiero un novio!
-Si, claro, con tus encantos va a haber tipo que te aguante….
-Tú tienes un novio, así que yo puedo encontrar uno.
-¿Qué demonios quieres decir con eso? –preguntó ofendida Enelya.
-¡Dile a Sito que se ponga¡
-Te voy a colgar, esta conversación ha terminado.
-Que mala eres. ¡Oye, oye! ¿Y quién es Zoey?
-¿A ti qué te importa?: no conoces a todos mis amigos.
-No me gusta ese tono, jovencita –dijo Gaia -¡Ah empieza mi serie, te dejo!
-¡Ga…! –Enelya oyó el timbre pausado que indicaba que su hermana pequeña había colgado.
Enelya suspiró profundamente y marcó el número de Elija.
-¡Hola¡-contestó él. Enelya sonrió, increíblemente curada de la rabieta que le había hecho coger su hermana -¿Ocurrió algo?
-No –dijo mimosa ella apoyándose en la mesa de la cocina –Solo quería oír tu voz.
-Cuando te llegue la factura querrás haber esperado a mañana –se rió él con suavidad.
-Al final Jensen fue a casa de Enelya.
-¿Si? ¿Y les fue bien?
-¿Qué estás haciendo? Oigo un ruido extraño…
-¡Ah! –rió él -¡Nada, estaba preparando la cena pero se me cayó un huevo, intente alcanzarlo a medio vuelo pero casi se me cae el móvil así que lo di por perdido! ¿Oíste todo el proceso?
-¿Te interrumpo?
-En absoluto –aseguró él – Iba a cenar con la agradable compañía de la sintonía rítmica de lo bastonazos de Muggs.
-Un buen plan.
-Un buen plan- repitió él ironizando -¿Y qué? ¿Cómo les fue?
-Pues aun estamos en el proceso, no puedo decirte si fue bien o mal. Estoy en casa de Jensen, vine a verle y diluvió y me ofreció que me quedara.
-¿Fuiste a verle? ¿Tan mal fue todo? ¿Me preocupo?
Enelya rió por lo bajo.
-No, está todo bajo control. Oye…
-Si.
-Ya sabes que… bueno…nada –dijo sonrojándose. Decir “Te quiero” por teléfono le parecía demasiado frío y fuera de lugar en ese momento.
-Me gusta oírte reír.
Enelya se mordió suavemente el labio inferior y suspiró en silencio.
-No llamaste a mi casa ¿verdad? Gaia dijo que si y después que no.
-No.
-Va a venir a la despedida del local, como Zoey y Hayden, no te importa ¿verdad? –ella oyó como él reía por lo bajo.
-No, claro.
-Qué.
-Nada. Me parece divertido que quieras hablar de nada solo para oírme.
-¡No es nada!
-No, es cierto, es muy importante.
-Es que tuve una conversación muy profunda pero bastante tierna con Jensen y me dio capricho de oírte, si pudiera, iría a verte.
-No sé si debo alarmarme porque hables con él y te encapriches de mi –se burló él.
-Eh –dijo suavemente ella.
-Si.
-Estuve pensando en la oferta que te hacen sobre ser…modelo.
-¡Ah, ni lo menciones, me da vergüenza!
-Quiero que sepas que yo… -Enelya ahogó un suspiro -…Estaré de acuerdo con la decisión que tomes. Te apoyaré.
-Gracias.
-Lo digo de verdad.
-Lo sé cariño, gracias. Pero no decidí ir…
-Y a Jensen también le parece bien, te lo quiero decir yo porque quizás él te diga que no, pero lo haría por… -guardó silencio. Era muy egoísta pero estaba locamente enamorada y tenían tantos momentos que recuperar, vivir…. ¿pero y si era así? La vida que les esperaba…
-De todos modos quiero terminar este curso y cuando eso suceda quién sabe si aun querrían tenerme entre los suyos.
-Ya.
-Seria interesante poder llevarte a sitios donde solo dejan entrar a las personas VIP, o presentarte a esos actores que siempre quisiste concor, llevarte a conciertos de estadios llenos de gente y poder estar casi entre bastidores –río él. Enelya sonrió emocionada porque se dio cuenta que para Elijah aquel trabajo, aquella vida, la incluía también a ella. No había pensando en ningún momento en alejarse de ella, quizás físicamente pero no por mucho tiempo.
-Gracias.
-¿Por qué? ¡Aun no hice nada! –rió de nuevo él.
-Ve a cenar, mañana nos vemos en clase ¿de acuerdo?
-Si, buenas noches cariño.
-buenas noches amor –dijo ella. Jamás le había llamado de ese modo en voz alta y se ruborizó pero se sintió bien al decírselo.
Cuando salía de la cocina vió a Jensen bajando las escaleras con cara de preocupación. Al pasar por su lado, solo dijo:
-Mel me llamó, ahora regreso.
Enelya sonrió y asintió.
A pesar de lo que llovía y el viento que se había levantado, y a pesar de que Jensen le dijo que se mantuviera encerrada en casa, harta de oír los golpes y sentir como los nervios o el miedo se iban apoderando más de ella, decidió armarse con una escoba y bajar a plantar cara al borracho, quizás drogado, que estaba gritando en el jardín mientras daba patadas en la puerta que no tardaría mucho en ceder.
Había dudado más que nunca si llamar a Marc o a Jensen y al final decidió dejarse llevar por su corazón.
Sujetando la escoba como si fuera una espada de fuego, Mel se apoyó contra la puerta, maldijo encontrarse en una situación tan absurda y gritó:
-¡Fuera!
Al no oír respuesta se preguntó si el tipo se habría ido.
Y se sintió confusa porque no sabía si eso seria bueno o malo.
Bueno, porque se había ido. Malo porque entonces Jensen vendría para nada, con ese mal tiempo….
Pero segundos después oyó un fuerte golpe contra la puerta y ahogó un grito.
-¡Pero será desgraciado! –dijo Mel, convencida de que iba a quedarse sin puerta si eso seguía así. De modo que quitó la cuerda y al abrir se encontró de cara con un hombre no muy mayor, pero bastante desgastado, con ojeras, barba de varios días y ropa que apestaba. Completamente mojado, con los ojos rojizos -¡Fuera de mi casa! –le ordenó ella con fuerza.
Aquel hombre respondió en un idioma no humano y ella se echó hacia atrás para que no la tocara pues el tipo hizo gestos y movimientos bruscos con los brazos, como si espantara moscas. Mel probó suerte y le dio con suavidad con el palo para que se diera cuenta de que no le tenía miedo y de que iba armada.
El hombre la miró: llevaba un gorro de lana tan mojado que casi por encima de sus ojos.
-Todas las mujeres sois unas brujas –farfullo él -¡Todas! –dijo moviendo el brazo.
-Una noche prefecta para que me ocurran estas cosas…-dijo sin soltar la escoba. De pronto él agarró la escoba y tiró de ella haciendo que Mel saliera de la casa hasta el jardín, casi cayendo al suelo.
Mel casi resbaló pero no soltó su arma.
El hombre volvió a decir algo pero ella no le entendió de nuevo. Pero estaba delante de la puerta y no podía entrar en la casa.
De todos modos ya estaba completamente mojada.
Y algo asustada por la situación: ¿qué había metido aquel hombre en su cuerpo? ¿Por qué estaba tan enfadado?
¿Qué haría Enelya en su lugar?: obviamente no salir de la casa.
Noto como alguien la sujetaba de los brazos y ahogó un grito girándose como pudo, ya que quien la sujetaba no la soltó.
-¡Ya está bien, amigo! –dijo Jensen levantando la voz tanto como pudo. Mel le miró sorprendida por encontrarle allí, de aquel modo aparentemente tan sereno. Y se alegró. Porque estuviera allí él y no Marc. Y porque no parecía enfadado, ni siquiera con aquel pobre loco. La apartó con suavidad hacia la pared y la miró. Negó con la cabeza y ella supo porqué: no debió salir de la casa. Volvió a mirar a aquel hombre que parecía más confuso que rabioso y grito -¡Lo digo en serio! ¡Vete! – y quizás para si mismo, más que para advertir a aquel hombre, dijo – No lo repetiré más.
Mel miró a aquel hombre deseando que se marchara.
El borracho se acercó con tambaleos y farfullando algo, Mel se apartó pero pasó de largo de ambos. Y ella suspiró.
Estaba calada y muerta de frío, llevaba el peor susto de su vida encima, el corazón le latía con tanta fuerza que a duras penas conseguía respirar.
Se sintió extraña cuando Jensen la miró.
-Gracias –musitó ella, segura de que no le oiría con el ruido de la lluvia y esos truenos ocasionales que había dejado de oír desde que salió de casa pero que siempre estuvieron allí.
-¿Estás bien? –le preguntó él, tan mojado que no había diferencia entre una gota de agua y su cuerpo.
Mel no respondió, solo le miró. Dejó caer la escoba a un lado.
Apretó los labios con fuerza y sintió como la boca de su estomago se estremecía. Cogió aire y dijo lo más fuerte y claramente que pudo:
-¡Te quiero! –sintiéndose, de algún modo, liberada. Bien, segura.
En aquel momento algo cambió en ella.
En su forma de pensar.
Ya no era la misma chica que trabajó un verano cerca del chico que le gustaba. La chica de inseguridades que a veces le alejaban del amor de su vida.
Se abalanzó sobre él y le beso de forma apasionada, dejándose llevar por ese impulso, por la emoción, por la certeza de saber, finalmente, qué quería. A quién.
En la mansión, Enelya recibía a los padres de Jensen frente a una mesa larga, casi infinita: iban a cenar.
Esperaba que su amigo tuviera una muy buena excusa para dejarla sola en aquella situación.
martes, 17 de febrero de 2009
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Ah!!!!!!!!!!!!!!! LES GANE...LES GANE!! jajajajajajaja, pero en serio que cada vez esto se pone mejor, por un lado la ternura de Elijah con Enelya y por otro la fortaleza de Mel y Jensen, van mejor que nunca, asi con la confianza que debe existir entre parejas, bien niños tienen 10 de calificaciòn porque saben aceptar a los amigos de uno y otro como tal.
ResponderEliminarMel al fin reaccionaste niña por DIos!!!, ya era justo, ves como no todo era tan dificil.
Bueno, pues cuidense mucho.
Besos.
MAO WOOD (Con el permiso de Souless y de Enelya, claro)
No inventes, con una hermanita como Gaia yo si la aventaba por el balcón!
ResponderEliminarJajaja
Me encantó q Lij tomara en cuenta a Eny en sus planes y su conversación en general es muy linda.
Creo q Mel fue muy tonta al salir de casa! En que estaba pensando??? Pero me encantó imaginar la escena de ella gritándole a él que lo quiere bajo la lluvia, super lindo! Además que bien sabes que amo las tormentas!
A ver... Gaia es una malcriada y desde luego, no hay ser vivo que la aguante, pero la conversación ha resultado de lo más cómica...
ResponderEliminarLij es un amor!!!!!!!!! Por dios, (el momento en el que se le cae el huevo, lo he visto tal cual jejejejeje), me alegro de que sea lo que sea que decida, él cuente con ella y me ha gustado mucho que ella le diga que Jen estará de acuerdo también, porque Jen iba a decirle que no y sin embargo Enelya prefiere que su chico tenga una oportunidad.
Si, Mel está loca, pero si no hubiera salido de casa no nos hubiéramos encontrado con esta escena tan romántica, así que yo me alegro!! ^_^
myuy lindo el capitulo jeje aunque vaya hermanita uffff xD
ResponderEliminarNo me di cuenta y me falto algo muy importante "GAIA" xd pero que niña tan... "niña" xdxd, bueno de que hay hermanas o hermanos asi, es muy cierto, solo quise aclarar este punto, ojalà que la tengamos màs por aquì, si, un poco malcriada, un poco loca, pero creo que en el fondo tiene un buen corazòn, claro que me gustarìa ver como se comporta con Elijah, digo para darle màs sabor al asunto no? jajajajajaja.
ResponderEliminarBesos