sábado, 31 de enero de 2009

Capitulo 37

El viento que en el Central Park parecía ser una brisa un poco intensa, en la azotea de la Facultad parecía una premonición de tornado.
Elijah observó la terraza girándose a ambos lados cuando abrió la puerta. La rejilla de seguridad casi media dos metros, habían algunas antenas y unas parabólicas. Las baldosas anaranjadas se extendían a lo largo y ancho, como si de una alfombra se tratara.
-Que frío –murmuró Mel pasando por su lado. Caminó hasta la rejilla y observó la altura a la que se encontraban. Se cruzó de brazos tiritando de frío y se giró hacia Elijah que se había parado a unos metros de ella.
-¿Dónde demonios se ha metido esa cría?
-¡Eh oye, por cierto¡ -Mel se acercó a él sin dejar su postura – Enelya me ha comentado por encima que una caza talentos te echó el ojo.
-Ah si –sonrió él- Modelo ¿puedes creerlo?
-La verdad es que si.
-Gracias. Pero no lo veo tan claro. No solo está el terminar este curso, sino que además, está el hecho de crear un negocio con Jensen, ya sabes…
-Podrías hablarlo con él, si realmente te interesa.
-¿Ser modelo? –Mel asintió y agregó.
-¡Tío podrías acabar en lo más alto! ¡Viviendo en una ciudad de ricos, rodeado de lujos, acordándote con cierta nostalgia de un pueblecito en que viviste un sinfín de buenos recuerdos, llamado Haley! ¡Podríamos tener una excusa para visitarte, nos pagarías el billete! ¡Nos recibirías en tu salón/comedor tan grande como una pista de aviones, con una copa en la mano y una revista de culto en la otra, preparado para enseñarnos el póster del mes de Marzo: ¡Tú!. Y con el tiempo acabarías enfriando tu relación con Enelya y un día, después de muchos años de trabajo y éxitos, te visitaría Jensen y tú le preguntarías por mí y él te explicaría que estuve escribiendo un libro y que iría a la ciudad para presentarlo. Después, con cierto temor y abrumación, con el corazón encogido, preguntarías por Enelya y Jensen te diría que está bien, que nunca más salió con nadie y tú te sentirías hecho una mierda. ¡Dios, sería tan intenso! ¿Me dejarías escribir sobre tu biografía? ¡Y me haría rica y famosa¡ Y ya no tendría que darme vergüenza, miedo ni vómitos el pensar en tener que presentare ante los padres del rico, rico, rico novio que tengo. Si, vale, no es tan rico, pero si vieras mi hormiguero de casa y mi basurero de vida, me comprenderías.
-Creo que Zoey y tú tomasteis el mismo brebaje esta mañana.
-¡Espera falta el final! ¡A los cuarenta regresarías de visita a Haley y te invadirían cientos de recuerdos, no podrías recordar nada malo! ¡Te habrían dedicado una calle, pero estuviste demasiado ocupado para venir a inaugurarla!: pero nos enviarías una postal agradeciéndonos el detalle. ¡Y entrarías en el Ñam-ñam y una camarera se acercaría a ti! ¡Y os mi8rariais! ¡Es Enelya! ¡Os abrazáis y todo el local se alza en aplausos y sollozos!. Tú le pedirías perdón por haber perdido tantos años y ella te diría con voz suave y mirada comprensiva que….solo quisiste perseguir tu sueño.
-Mel…
-¡Espera! ¡Después la mirarías y diarias que fue un error porque tu sueño fue estar siempre a su lado….!-se pasó el dedo por debajo de sus ojos como si llorase. Elijah suspiró.
-¿Le haces esto a Jensen muy a menudo?
-¡Sí! (^-^)
-Dios mío –musitó.
-¡Siento el retraso! –dijo Helen llegando a la terraza.
-Si, estábamos desesperadamente preocupados –ironizó Elijah mirándola.
Helen se acercó a ellos con desconfianza y se paró delante de ambos mirándoles de arriba abajo.
-Bianca a estado muy enferma, estuvo hospitalizada durante varias semanas –dijo Helen.
-¿Y qué? –preguntó Elijah metiendo sus manos en los bolsillos de sus vaqueros –Está enferma porque quiere: que coma.
-Tú no lo entiendes, ¡ser la más popular conlleva un precio muy alto!
-¡No puedo entender cómo la apoyáis y de que manera arruináis su vida¡ -exclamo Elijah. Mel le miró - ¡Está dejándose morir¡ ¿No creo que ninguna cosa valga ese precio!
-Te dije que no lo entenderías –respondió Helen.
-¡Es como hablar con una pared! –dijo él, haciendo un gesto brusco-Bien, de todos modos ¡qué nos importa a nosotros?
-Le darán el alta la semana que viene, justo a tiempo para celebrar su cumpleaños. Y no quiere, ni queremos, que ninguno de los dos aparezca por la fiesta que va a organizar.
-Espera que me da algo –dijo Mel agarrándose al brazo de Elijah, rodeándole la camisa con su mano -¿He oído bien? ¿Qué no estamos invitados a la fiesta de “O-sea-que-guay”?...No sé qué decir, ¡no, espera!: ¡Gracias¡
-No queremos que ni os acerquéis. No sois bien recibidos. Aunque vaya todo Haley….
-¿Todo? –interrumpió Elijah y Mel le soltó –Perdona pero no creo que debas incluir a mi novia con “todo”.
-Enelya tiene derecho a venir, puede decidir si hacerlo o no –dijo Helen cruzándose de brazos.
-Escúchame bien, Helen, no quiero que ni tu ni tu pandilla de enfermas mentales se acerque a Enelya ¿te queda claro?. Es más, alejaos de ella y dile a Bianca que la deje en paz.
-Pregúntale si quiere venir –dijo Helen. Y miró a Mel -¿Lo has entendido?
-Tengo que decírselo –dijo Elijah mirando a Mel- Tengo que ver su cara, en serio, déjame decírselo a mí, por favor –Mel asintió encogiéndose de hombros y Elijah miró a Helen- Bien-dijo esbozando una sonrisa-….Jensen tampoco va a ir a esa fiesta de las maravillas. Ya sé que Bianca debe haber preparado la invitación de oro y estará maquinando cómo acercarse más a él, pero ¿sabes una cosa?: no irá. Ni hace falta que se lo preguntes. Porque esta chica –apoyó sus manos sobre los hombros de Mel – resulta que es su novia.
Helen arqueó una ceja.
-¿Qué? –sonrió incrédula -¿Cómo…? ¿Qué?
-¡Eso me hizo sentir genial! –exclamo Elijah -¡Tu cara va a servirme de consuelo para muchos malos ratos! ¡Y ve diciéndoselo a Bianca! ¡Y dile también que lo asuma! Helen, no os convive olvidar que la paciencia tiene un límite y no creo que él soporte que le hagáis más daño a Mel. Y si te he de ser sincero, ni yo ni Enelya lo permitiremos. Mel…- hizo gesto de que se marcharan y Mel asintió y le siguió hacia la puerta.
Mel miró a Elijah mientras bajaban las escaleras pero no dijo nada. Estaba muy alterado y ella no recordaba haberle visto así nunca. Y sabía que le preocupaba lo buena que era Enelya y que aceptara ir a la fiesta. Aunque Mel quería comentar lo intenso que le había parecido todo: la conversación, su reacción…
-¡Llegáis tarde a la siguiente clase! –exclamó Hayden cruzándose con ellos. Elijah no le hizo caso pero Mel le miró y le vió alejarse a paso rápido, saliendo del edificio. Mel dio un suave golpecito en el hombro de Elijah y mientras se alejaba le dijo:
-¡Nos vemos después!
Mel logró alcanzar a Hayden cuando cruzaba el aparcamiento para llegar a la otra parte del edificio.
-Hola Mel –le saludó él sin dejar de caminar -¿Lo sabes ya? Bianca da una fiesta.
-Sí, em…no estoy invitada.
-¿Y eso?
-Es una muy larga historia.
-¿Muy larga? ¡Caramba, te juzgue mal! ¡Te creía modosita, un poco fantasiosa quizás pero no de las que se meten en líos ¡y menos con gente como Bianca!
-¿Puedo hablar contigo un momento?
-Voy al laboratorio ¿quieres venir?
-No –negó ella con la cabeza, parándose al subir la acera. Hayden se detuvo y la miró.
-¡Allí no se conoce nadie entre nadie y nadie hace nada!
-¿No se supone que estudiáis algo de provecho?
-Confieso que yo si –le señaló unos libros que llevaba en la mano -¡Pero no se lo digas a nadie o tendré que matarte!. Tengo una reputación que conservar.
-De eso quería hablarte.
-Ay por dios ¿vas a ponerte seria, melodramática y en plan mega-responsable? –ella asintió -¡Pues yo también! ¡Estás faltando a muchas clases hoy! ¡Te vi en el pasillo en la primera hora y ahora esta! ¡Muy mal!
-Que…
-¡Muy mal!
-Juro ponerme a llorar después, gritaré subida en la torre más alta “Mea culpa, me arrepiento Haley” durante inco horas, pero ahora callate y dejame hablar.
Seis.
-¿Qué?
-Seis horas –le dijo Hayden.
-Cinco y media.
-¡Seis, maldita hereje!
-¡Ah, cállate ya, los dos sabemos que no lo voy a hacer!
-Lo intuí porque en Haley no hay torres.
-Si hay, inculto. Hay dos castillos.
-¿En serio?
-Sí. Muy en serio.
-Vale, habla, te escucho.
-Hayden ¿no te gustaría tener …novia?
-¿Una chica histérica y celosa que me siguiera a todas partes y no me dejara vivir la vida?
-No –respondió Mel –Me refiero a una chica que te quiera por lo que eres y por lo que no. Que te respete, que te escuche cuando estés solo.
-Un perro.
-¿Sabes que eres odioso?
-¡Un perro puede hacer todo lo que has dicho!
-¡Tu reputación da asco! ¡Se rumorea que sales con una chica diferente cada noche! ¡Que vas de fiesta en fiesta y si no hay, la organizas tú! ¡Que no te tomas nada en serio! ¡Deja de sonreír, lo que digo es malo, debería hacerte sentir mal!
-¡Oh, vamos, Mel! ¡Yo era el competidor directo ¡directísimo¡ de Jensen y ahora que él está fuera de juego, soy el número uno!
-Vale, además de que la mayoría de veces todo eran rumores y no era nada cierto, a Jensen no le gustaba que se hablara de ese modo sobre él. ¡Pero tú pareces estar disfrutando!
-Pecador –dijo levantando el dedo índice.
-¡Y tienes talento, podrías impresionar a las chicas con eso! ¡Eres muy atractivo, podrías aprovecharlo de otro modo!
-Oye, solo quiero divertirme ¿para qué quieres….? No estarás ligando conmigo ¿verdad?
-Si, Hayden, estoy loca por ti, te amo, cada noche te pienso y lo de Jensen es una tapadera.
-¿Entonces porqué criticas mi estilo de vida? ¡Soy feliz!
-No lo eres, juegas a que lo eres, pero no lo eres –él suspiró – Escúchame, sé que eres un buen tipo. Alguien que te admira mucho me estuvo explicando que ayudas a muchos estudiantes de primer curso, que eres voluntario en muchas organizaciones…
-Que tengo una capa roja que alterno con la mascara a rayas….
-¡No me importa si también eso son rumores!
-No, puedo volar, en serio.
-Idiota, me refiero a lo de ser voluntario –dijo Mel entrecerrando los ojos –Alguien cree en ti.
-¡Espera! ¿Todo esto es por una chica? ¡Oh, Mel! ¡Vamos, Mel! ¡Tú lo has dicho, salgo con muchas chicas y algunas pues se quedan embobadas! ¡Es mi don!
-De acuerdo, me rindo: hablar contigo, Hayden es…. frustrante.
-¡Está bien! ¿Quieres llevarme por el buen camino? ¡Te escucho!
-¿De verdad?
-Sí. Pero no digo que vaya a dejarme guiar, solo voy a escucharte.
-¡Me parece bien!
-Increíble, el año pasado ni me mirabas a la cara y este vas a darme lecciones sobre como ser correcto.
-Lo sé, soy genial, evoluciono de una manera y a una velocidad que asusto ¿verdad?: algún día llegaras a ser como yo, pero aun no, joven aprendiz, aun no.
-Estás loca.
-Pero se me quiere igual ¿vamos a sentarnos en la sombra de ese árbol?
-Me encanta tu método: vas a darme lecciones sobre cómo ser mejor persona y me haces faltar a una clase.
-Mis métodos no acaban de ser perfectos, quizás –sonrió ella.
-Ya, pero se te quiere igual.
-Ajá –dijo ella riendo por lo bajo.

2 comentarios:

  1. Joooooooooooo se me ha borrado todo el comentario anteriorrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!¬¬
    Decía que me he reido muchisimo con la imaginacion febril de Mel, te aseguro que veía perfectamente la carita de Elijah mientras le soltaba toooda la parrafada jajajajaja

    Lo de la !"·$%&/() es que es alucinante, ¿quien le ha dicho a ella que Lij y Mel querían ir a al estúpida fiesta snob de la Bianca esta? Seguro que lo sabía, pero solo los avisó para molestar, aunque me ha encantado como Lij se ha puesto la armadura de caballero andante y los ha protegido a todos, ahora sólo espero que Enelya no vaya: yo jamás iría a una fiesta donde mi chico no es bien recibido (es que sé que Jen ni se lo planteará)

    Meeeeeeeeeeel!!! No encamines tan pronto al cabroncete encantador de Hayden, a ver si nos da alguna sorpresita...

    ResponderEliminar
  2. XD, Sou me gano...jajajajaja, en fin bueno pero que EGO TAAAAAAAN GRANDE!!! esa plaga de arpias de Bianca y compañìa, creen que pueden manejar a todos a su antojo y lo peor de todo es que la mayorìa de ellos caen en su juego, pero bueno nuestros chicos son seres pensantes que obviamente no iran ¿Verdad Enelya?, y a final de cuentas yo sè que ella no ira si Elijah no es bien recibido.
    Mel...ah!!! Mel...es genial, me encanta su sentido del humor (muy fino, niña sigue por ahì) jajajajajaja en cuanto a Hayden bueee...esperemos que se decida, ah!!! se que pido demasiado pero espero pronto el capìtulo 38.
    Besos.

    ResponderEliminar